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Los efectos psicológicos después de un terremoto: consejos de expertos
Mareo, taquicardia, insomnio o miedo a entrar a un edificio son reacciones frecuentes tras el sismo de magnitud 7,4 que sacudió a Colombia este lunes 10 de agosto. Qué hacer, según psicólogos clínicos. ¿Qué decir a los niños? ¿Cuándo pedir ayuda?
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10 de ago de 2026, 09:22 p. m.
Actualizado el 10 de ago de 2026, 09:34 p. m.
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“Es el sismo más fuerte que se ha sentido en la última década en el país”, afirmó Julio Fierro Morales, director general del SGC. Horas más tarde, con varias réplicas confirmadas, miles de personas repiten la misma frase en la oficina, en el bus o en la fila del banco: “Yo siento que todavía se mueve”.
“Lo primero que hay que decirle a la gente es que no se está enloqueciendo. El cuerpo hizo justo lo que tenía que hacer: prendió una alarma para protegerla. El problema es que esa alarma no se apaga con la misma rapidez con la que se encendió”, explica Denisse Morales, directora de la Maestría en Psicología Clínica de la Universidad de San Buenaventura, Bogotá.

No es su imaginación: el fenómeno tiene nombre científico
Se conoce como síndrome de mareo pos-sismo. Una investigación publicada en 2021 en la revista PLOS ONE, sobre los terremotos de Kumamoto (Japón, 2016), halló que de 4.231 personas encuestadas, 1.543 siguieron con mareo: más de un tercio de la población estudiada.
Entre los factores asociados a este malestar físico aparecieron:
- Haber estado en un tercer piso o más alto durante el movimiento.
- Sentir zumbido o taponamiento en los oídos.
- Tener antecedentes de mareo en carro o avión.
- Presentar altos niveles de ansiedad.
Los autores lo describen como una respuesta compleja que mezcla el oído interno (que regula el equilibrio), el sistema nervioso y el componente emocional.
“Puede aparecer vértigo, taquicardia, manos frías, dificultad para concentrarse o temor a dormir. Eso es esperable en los primeros días y en la mayoría de los casos cede solo. Lo que debe llamar la atención es que pasen las semanas y usted siga sin poder volver a su casa u oficina”, señala Morales.
A esto se suma un factor propio de esta jornada: cada réplica reinicia el ciclo de vigilancia del cuerpo, de modo que la calma no regresa de un golpe, sino por tramos.

Cinco consejos para bajar la alarma sin descuidar las réplicas
- Ancle el cuerpo: siéntese, apoye firmemente los dos pies en el suelo y fije la mirada en un punto quieto de la pared. Luego nombre en voz alta cinco cosas que ve a su alrededor. Eso le devuelve al cerebro una referencia de estabilidad.
- Alargue la exhalación: inhale contando hasta cuatro y suelte el aire contando hasta seis. Repita este ejercicio durante dos minutos. Sacar el aire más despacio de lo que entra ayuda a bajar las pulsaciones y el pulso cardíaco.
- Cierre el celular: consulte una sola vez los canales oficiales del SGC y la UNGRD para mantenerse informado, y luego guarde el teléfono. Ver videos de derrumbes o imágenes de impacto de forma repetitiva dispara el pánico y la ansiedad.
- Hable claro con los niños: “A un niño no se le dice ‘no pasó nada’, porque él sintió que sí pasó. Se le explica con palabras cortas qué ocurrió y qué hacer si vuelve a ocurrir”, indica Morales. Sostenga con rigurosidad sus rutinas habituales de comida y de sueño.
- Convierta el miedo en un plan de acción: Acuerde un punto de encuentro familiar, deje despejada la ruta de salida de su edificación y arme un maletín de emergencia (con agua, linterna, radio, botiquín y copias de documentos). Prepararse no es alarmismo: es lo que le permite a la mente soltar la tensión del ambiente.
¿En qué momento se debe pedir ayuda profesional?
- Que a la semana de los hechos los síntomas de angustia no ceden.
- Que la persona no logre dormir, comer o trabajar adecuadamente.
- Que evite de manera obsesiva entrar a cualquier tipo de edificio.
- Que un niño retroceda notablemente en conductas que ya tenía superadas.
Si el mareo viene acompañado de vómito intenso, pérdida de audición o un zumbido persistente, pida además una cita médica, ya que pueden ser síntomas biológicos de vértigo. Las autoridades recomiendan no automedicarse ni recurrir de forma irresponsable a medicamentos para dormir.
- Líneas de apoyo: La línea 106 del Ministerio de Salud atiende gratis y de forma confidencial las 24 horas del día para brindar apoyo psicológico. Ante cualquier urgencia o contingencia estructural, comuníquese de inmediato marcando al 123.







