Linfoma, cáncer que recorre todo el organismo

Linfoma, cáncer que recorre todo el organismo

Septiembre 14, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Alda Mera | El País.

Este 15 de septiembre es el Día Mundial contra el Linfoma, una alteración del sistema linfático, encargado de destruir todo lo que entre al organismo y le haga daño.

Cuando el médico oncólogo le dice a los pacientes que padecen linfoma, estos no saben de qué están enfermos exactamente porque no logran asociar esta enfermedad con ningún órgano. Pocas personas conocemos el sistema linfático, una red muy parecida a la del sistema sanguíneo. Solo que el primero se encarga de limpiar toda sustancia extraña o microorganismo que atente contra la salud humana.De ahí que el sistema linfático es parte esencial del sistema inmunológico. Y va desplegado por todo el cuerpo, con unos epicentros de filtrado, llamados ganglios, ubicados en sitios estratégicos como cuello, axilas, ingle, tórax y abdomen. Pero cuando ese sistema linfático sufre una alteración, se produce el linfoma, explica Álvaro Guerrero, médico hemato-oncólogo del Centro Médico Imbanaco. “Cuando un ganglio tiene una alteración en su estructura es indicador de que puede estar ante un linfoma”, dice.De acuerdo con Myriam Rodríguez, especialista en medicina interna y hematología, “cuando una persona padece de linfoma significa que sus linfocitos están fuera de control, es decir, que empiezan a crecer de manera anormal y en tamaños desproporcionados”. Por lo tanto, la principal manifestación clínica de esta enfermedad es el crecimiento de masas tumorales en esos epicentros donde están ubicados los ganglios linfáticos.“La razón es que las células de cáncer también pueden quedar atrapadas de manera similar en los ganglios linfáticos y crecen porque producen más glóbulos blancos para reaccionar a ese cáncer. Así son indicadores de qué tanto el cáncer ya se ha diseminado”, dice el especialista Guerrero.Datos de Globocan (Sistema de Información de la Agencia Internacional para la Investigación en Cáncer), muestran que en 2012 se registraron en el mundo más de 450.000 nuevos casos de linfoma, que dejaron más de 250.000 muertes. En Colombia, casi 3590 pacientes son diagnosticados con linfoma y más de 1400 fallecen cada año.Origen multifactorialLa causa del linfoma es multifactorial. De hecho, el cuerpo tiene órganos hematolinfoides, como el bazo o el hígado, que pueden desarrollar tumores primarios de origen linfático y a su vez derivar en un linfoma.Los virus y los retrovirus pueden acelerar el proceso maligno hasta que produzca la enfermedad. O se pueden presentar “golpes genéticos” o mutaciones en algunos genes, que desarrollan la enfermedad. De ahí que pueda aparecer en la mucosa oral, cerebro, tórax, abdomen, en todo el cuerpo donde hay ganglios, existe la posibilidad de que si se alteran esos, se produzca un linfoma. “Es una enfermedad linfoproliferativa, porque depende de ese sistema linfático primordial y cuando se altera, desencadena el linfoma”, dice Guerrero.Hodgkin o No Hodgkin De acuerdo con el Instituto Nacional de Cáncer de los Estados Unidos, existen dos categorías básicas de esta patología: el linfoma de Hodgkin (por el médico que lo descubrió en 1832) y el linfoma No Hodgkin. La diferencia básica es que el linfoma de Hodgkin se caracteriza por la presencia de células de Reed-Sternberg (por el patólogo que las identificó). Y el linfoma No Hodgkin no tiene dicho tipo de células e incluye un grupo grande y diverso (unos 30) de cánceres del sistema inmunitario, cada uno con células características de cáncer distintas.Carmen Rosales, presidenta de la Asociación Colombiana de Hematología y Oncología, dice que cada uno de los linfomas No Hodgkin, tiene marcadores diferentes, unos más agresivos que otros y con un comportamiento más crónico. “El linfoma No Hodgkin se puede dividir aún más ocasionando la aparición de otros cánceres de evolución lenta y otros que se caracterizan por su crecimiento rápido y agresivo”, dice.La sintomatología es igual para el linfoma de Hodgkin como de no Hodgkin, pero se diferencian los tratamientos.Síntomas Aparición de masas en los ganglios en zonas como cuello, axilas, ingles, abdomen, tórax. Sudoración excesiva, en especial en las noches, hasta mojar la cama. Fiebre sin causa clara. Pérdida inexplicable de peso y de apetito. Tos o falta de respiración. Debilidad o cansancio permanente. Inflamación o sensación de llenura.Factores de riesgo Sistema inmune debilitado. Tener tipos de infecciones como VIH, virus de Epstein- Barr (VEB), helicobacter pylori; virus linfotrópico humano de células T tipo 1 (VLHT-1) y el virus de la hepatitis C. Edad: La mayoría de las personas con linfoma no Hodgkin tienen más de 60 años.Diagnóstico-tratamientoEl método efectivo para saber si hay linfoma, es la biopsia del ganglio o de las adenopatías visibles (axilas, cuello o zona inguinal). Así se identifica las células que especifican si es linfoma, y el tipo.El TAC (Tomografía Axial Computarizada) permite ver las adenopatías en los ganglios que no se pueden ver, como en la zona interior del tórax, o el colon o región abdominopélvica. Las pruebas de sangre especializadas dan unos indicadores determinantes de si existe la enfermedad.El diagnóstico se completa con un aspirado y una biopsia de médula ósea para confirmar la enfermedad y en qué estadio está.El tratamiento básico es la quimioterapia. “En los casos específicos en los que hay tumor se utiliza un esquema de quimioterapia, en combinación con los nuevos medicamentos biológicos (anticuerpo monoclonal), que han permitido mejorar las tasas de supervivencia sin que la enfermedad progrese”, dijo la internista Myriam Rodríguez.También se hace trasplante en médula ósea, que es autólogo si las células son obtenidas del mismo paciente, o alogénico cuando las células madre son de un donante, ya sea un familiar o no familiar.Hodgkin y NO hodgkinEl Linfoma de Hodgkin es más frecuente en el adulto joven y el adulto mayor. Depende del tipo de No Hodgkin, se presenta más en una edad u otra.El No Hodgkin se presenta con múltiples adenopatías, o sea ganglios en el cuello, la ingle, la axila y a veces hasta en el crecimiento del bazo. Su agresividad depende muchísimo de la localización del tumor y de la extensión de la enfermedad, es decir, si está en un estadio 1, 2, 3 o 4. Los linfomas que no son agresivos, se vuelven crónicos y pueden estar en simple observación. Si se llega a manifestar, el paciente puede oscilar entre remisiones y recaídas, pero con una sobrevida más o menos larga.La enfermedad apenas aparece debe ser tratada, porque de lo contrario pone en riesgo la vida.

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