Colombia
El próximo Gobierno debe prepararse para el SuperNiño con una gestión urgente del agua, advierte TNC
Expertas de The Nature Conservancy señalaron que Colombia enfrenta una alta vulnerabilidad climática y pidieron combinar medidas inmediatas para enfrentar una posible sequía extrema con una transformación estructural que ponga el agua en el centro del desarrollo nacional.
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23 de jun de 2026, 07:13 p. m.
Actualizado el 23 de jun de 2026, 07:13 p. m.
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Ante la amenaza de un fenómeno de El Niño de gran intensidad en los próximos meses, expertas de la organización ambiental The Nature Conservancy (TNC) hicieron un llamado para que el próximo Gobierno Nacional adopte medidas urgentes de prevención y, al mismo tiempo, impulse una transformación de largo plazo que garantice la seguridad hídrica del país.
Durante una presentación realizada en Bogotá, Claudia Vásquez, directora general de TNC Colombia; Catalina Góngora, directora de Política de la organización, y Natalia Acero, líder del Programa de Agua, coincidieron en que el país debe actuar en dos frentes: responder a la inminente llegada de un denominado “SuperNiño” y corregir problemas estructurales relacionados con la gestión del agua.
Las especialistas propusieron que el próximo Plan Nacional de Desarrollo contemple acciones preventivas desde sectores como Ambiente y Agricultura, fomente hábitos ciudadanos de ahorro de agua y fortalezca la protección de ecosistemas estratégicos como páramos, humedales, ríos y bosques.

Entre las recomendaciones también figura la implementación del concepto de “cuencas resilientes”, que busca identificar las zonas hidrográficas más vulnerables del país, evaluar su estado de conservación y su capacidad de abastecimiento, y diseñar estrategias que integren conservación ambiental, infraestructura y gobernanza territorial.
Las expertas hicieron énfasis en la necesidad
“La ventana para actuar es corta y el costo de no hacerlo será económico, social y ecológico”, señalaron.
Claudia Vásquez advirtió que, aunque Colombia es reconocida por su riqueza hídrica, también se encuentra entre los países más vulnerables a los efectos del cambio climático.
“La cuenca Magdalena-Cauca es la principal fuente de abastecimiento del país, y si esa cuenca está en riesgo, la economía misma de Colombia también lo está”, afirmó.

Por su parte, Natalia Acero recordó que los sistemas hídricos nacionales aún no se recuperan completamente de la fuerte sequía registrada entre 2023 y 2024.
“Los ríos, humedales y embalses vienen de un periodo de reducción importante de caudales y niveles. No han tenido el tiempo suficiente para recuperarse antes de la llegada de un nuevo fenómeno”, explicó.
Catalina Góngora agregó que el país mantiene una deuda histórica en materia de gestión sostenible del agua y advirtió que un episodio extremo de El Niño podría evidenciar esas falencias.
Riesgo de incendios forestales
Además de los efectos sobre el abastecimiento de agua, las expertas alertaron sobre el aumento del riesgo de incendios forestales.
Vásquez recordó que las sequías intensas suelen estar acompañadas de temporadas críticas de incendios, como ocurrió en Bogotá durante 2024, cuando las conflagraciones afectaron la calidad del aire y generaron impactos en la salud pública.

Por ello, propuso fortalecer los sistemas regionales de monitoreo y desarrollar protocolos de sequía que permitan anticiparse a las emergencias y coordinar respuestas oportunas.
Según TNC, la importancia de estas medidas radica en que cerca del 80 % del Producto Interno Bruto (PIB) colombiano depende directa o indirectamente del agua. Por ello, la protección de ríos, páramos y humedales no solo representa una prioridad ambiental, sino también una necesidad económica para el país ante los desafíos que plantea el cambio climático.
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