Colombia
El Escondite de la Cruz Roja que hoy sirve de refugio para la reconstrucción de Roldanillo
Tras el colapso de su sede y de decenas de viviendas, la Cruz Roja y la comunidad han convertido una Taberna - Bar en uno de los centros de la solidaridad en el norte del Valle.
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17 de ago de 2026, 05:20 p. m.
Actualizado el 17 de ago de 2026, 05:20 p. m.
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En la vía Panorama, esa arteria vital que conecta a Roldanillo con el municipio de Bolívar y se proyecta hacia el sur, el paisaje habitual de viajeros y transportadores ha cambiado de tono.
Donde antes el eco de la música y el bullicio de una noche de fiesta definían el ambiente, hoy se respira un aire de urgencia y esperanza.
‘El Escondite’, una taberna - Bar local, ha colgado sus instrumentos de música para convertirse en el cuartel general de la Cruz Roja, tras el devastador sismo que dejó en ruinas la sede oficial de la institución. La escena es un testimonio de la resiliencia vallecaucana.
Mesas que antes sostenían botellas ahora están colmadas de cajas de medicamentos de base y bultos de granos.
Eduardo Solarte Valera, miembro de la Cruz Roja de Roldanillo, camina entre los estantes improvisados con la mirada fija en las necesidades de una población que no puede esperar.

A pesar de que la estructura física de su organización se vino abajo —con caídas de techos y paredes que la dejaron totalmente inhabitable—, Solarte es enfático: “se nos pudo haber caído la sede, se nos destruyó la sede, pero no se nos destruyó la voluntad de ayudar a las demás personas”.
La solidaridad tiene nombre de familia
El milagro de este centro de acopio no habría sido posible sin el gesto de Aura María Calderón y sus tres hermanas. La historia del encuentro entre la ayuda institucional y la privada nació del barro y la necesidad.
Mientras los voluntarios de la Cruz Roja realizaban censos en el sector de Tierra Blanca, zonaarural de Roldanillo, se encontraron con una realidad compartida de pérdida.
A la madre de Aura María se le había caído la casa por los lados del hotel, y fue en ese proceso de búsqueda de refugio donde se dieron cuenta de que la Cruz Roja tampoco tenía dónde operar.

“Decidimos ceder esta bodega, que es de mi hermana, porque ellos no tenían punto”, relata Aura María, quien hoy trabaja como voluntaria junto a su familia, conformada por cuatro hermanas, su madre y cerca de ocho jóvenes que se han sumado a la causa.
Para ella, no es solo un acto de caridad, sino una deuda de honor. Hace apenas un mes, su hijo sufrió un grave accidente en el que estuvo a punto de morir, y la oración unida del pueblo de Roldanillo fue lo que, según ella, lo mantuvo con vida.
Hoy, “El Escondite” es su forma de decir gracias “para las que sean”.
Un servicio vital: La ruta de los medicamentos
El enfoque de este refugio es técnico y riguroso, especialmente en el manejo de fármacos. La Cruz Roja ha identificado una escasez crítica de medicamentos para pacientes con enfermedades crónicas y tratamientos de base.
Eduardo Solarte Valera y su equipo de 31 voluntarios activos han establecido un protocolo estricto para garantizar que la ayuda llegue a quienes realmente la necesitan.
Para recibir medicamentos, los ciudadanos deben presentarse con su fórmula médica, ya sea del mes anterior o la vigente.

“Paciente que no traiga fórmula, no se puede entregar el medicamento”, advierte la institución, asegurando así un control sanitario y ético sobre los insumos recibidos.
Actualmente, las necesidades más apremiantes se centran en:
- Diabetes: Metformina, Linagliptina y Empagliflozina.
- Hipertensión y Salud Cardiovascular: Atorvastatina, Rosuvastatina, Carvedilol, Furosemida e Hidroclorotiazida.
- Urgencia Oncológica: Existe una dificultad extrema para conseguir Morfina en gotas, un medicamento esencial para el manejo del dolor en pacientes con cáncer.
La Cruz Roja está trabajando de la mano con la Secretaría de Salud para tratar de mitigar este desabastecimiento, pero el llamado a la comunidad nacional e internacional es urgente.
Llegar a donde nadie más llega
La logística del desastre en Roldanillo tiene un componente geográfico desafiante. Muchas de las ayudas se están centrando en el casco urbano, pero el verdadero drama se vive en las zonas rurales de difícil acceso.

Sin vehículos institucionales propios, los voluntarios han puesto sus carros particulares al servicio de la misión para llevar comida y medicina a lugares donde el camino parece cerrarse.
Las rutas de esperanza ya han tocado puntos como El Alto, Naranjal (vía a Zarzal), Higueroncito e Higuerón. Incluso, en un esfuerzo sobrehumano, se han enviado ayudas hacia Vitaco y el municipio del Dovio, además de intervenir en Bolívar y Versalles.
No siempre es fácil; apenas ayer, el clima impidió el ascenso a la zona de Primavera, en Bolívar, pero el equipo espera retomar la ruta apenas las condiciones lo permitan.
Cómo ayudar: Una guía para la comunidad
Para quienes deseen sumarse a esta cadena de auxilio desde otras ciudades, la Cruz Roja Roldanillo ha habilitado el número de contacto 315 337 1332, atendido directamente por Eduardo Solarte Valera.
En el centro de acopio de “El Escondite” se están recibiendo:
- Alimentos no perecederos: Arroz, enlatados, pastas y granos.
- Hidratación y ropa: Elementos básicos para las familias que perdieron sus hogares.
- Medicamentos: Siempre revisando que tengan fechas de vencimiento vigentes y buen estado de empaque.

La labor en este punto de la vía Panorama se proyecta a largo plazo. Roldanillo enfrenta un proceso de reconstrucción que va más allá de los ladrillos; se trata de reconstruir la red de soporte de sus habitantes más vulnerables.
En la antigua taberna, entre cajas de cartón y voluntarios con chalecos de la Cruz Roja, se escribe hoy una crónica de supervivencia donde el único licor que se sirve es el de la solidaridad pura.
(*) Este artículo fue generado con la asistencia de inteligencia artificial, analizando y sintetizando testimonios reales y datos de servicio proporcionados en fuentes de audio y video de la Cruz Roja y la comunidad de Roldanillo. El contenido ha sido estructurado para cumplir con estándares periodísticos de veracidad y enfoque social y bajo la supervisión de un periodista especializado.








