Tres décadas del atentado al avión de Avianca, una tragedia que sigue sin respuestas

Escuchar este artículo

Tres décadas del atentado al avión de Avianca, una tragedia que sigue sin respuestas

Noviembre 27, 2019 - 11:30 p. m. Por:
Redacción de El País
Atentado contra vuelo 203 de Avianca

Dantesca escena del atentado terrorista del Cartel de Medellín contra el entonces candidato presidencial César Gaviria, quien viajaría en el vuelo 203 de Avianca. Sin embargo, Gaviria viajo en otra aeronave.

Cortesía Revista Semana / El País

“El Estado en 30 años no hizo nada. La decisión de hacer una investigación que el Estado no hizo, la tomamos nosotros, y este martes se la entregamos a la Comisión de la Verdad de la Jurisdición Especial para la Paz, JEP, porque queremos que nos digan la verdad”.

Con el llanto entrecortado, como si hubiese sido ayer, Aura Leticia Ruiz de Calero, revive así su dolor de madre al haber perdido a su hijo Andrés Felipe Calero Ruiz, uno de los 107 pasajeros que murieron el 27 de noviembre de 1989 cuando el vuelo 203 de Avianca explotó en el aire sobre los campos de Soacha, población de Cundinamarca.

Para ella, en las 48 entrevistas que hicieron en la investigación, quedó el 90% de la verdad revelada: el narcotraficante Pablo Escobar, jefe del cartel de Medellín, puso la plata y ejecutó el plan a través de los hermanos Carlos y Fidel Castaño, jefes paramilitares del Urabá antioqueño. El DAS está involucrado porque a través de ellos supieron que el entonces candidato César Gaviria viajaría en ese vuelo. El otro 10% serían ya los procedimientos judiciales que solo pueden hacer la Fiscalía y entidades del Estado.

Estos supieron que el entonces aspirante a la presidencia César Gaviria tomaría ese vuelo comercial de las 7:00 de la mañana, y como Escobar libraba su guerra contra el Estado, decidió atentar contra Gaviria. Sin embargo, por seguridad, nunca ponen el nombre de su avanzada en las reservas.

La doliente de esta tragedia, que fue declarada delito de lesa humanidad en 2009, recuenta que “alias Arete (Carlos Mario Alzate), uno de esos monstruos hoy escondido en España, confesó que él preparó la bomba con dinamita y semtex”. Alias Popeye también confesó haber participado en la planeación del atentado que hizo estallar el Boeing 727-21 HK-1803 de Avianca.

“Avianca no nos ayudó en nada, dijo que fue algo circunstancial, pero nunca nos revelaron qué decía la caja negra del avión”, denuncia la señora Ruiz de Calero.

Aura Leticia recuerda que Felipe, su esposo, murió esperando conocer la verdad. Fue él quien puso la primera tutela a Avianca, exigiendo que le entregaran el informe de la caja negra. No se la entregaban y él volvía a interponer otra tutela y otra, hasta que por fin, después de muchas, le enviaron el informe. Pero qué casualidad, le faltaban tres hojas.

Entonces persistió exigiendo que le entregaran el informe completo. “Como 8 o 15 días después de morir mi marido, fue que enviaron las tres hojas que faltaban, en las cuales quedaba demostrado por qué había responsabilidad de Avianca”, rememora esta doliente de una de las 24 víctimas de Cali.

Vea también: Los duros relatos de los afectados por el atentado en Santander de Quilichao

Según ese informe, la tripulación hace el saludo protocolario y una auxiliar de vuelo dice que el pasajero de la 15F se bajó, pero dejó un paquete. “Los pilotos no dijeron nada y siguieron. El piloto Diego estaba programado pero lo subieron y lo volvieron a bajar dos veces del avión, dice que habría que pedir a la Aeronáutica Civil los informes de los controladores aéreos de la época, para saber cuál era el protocolo a seguir en ese caso; esa es otra parte que vamos a investigar”, revela la señora Ruiz de Calero.

En todo este proceso durante 30 años, ella dice que “Avianca no nos dio ni la hora, ni reparación ni nada, solo un seguro, pero mínimo porque era una bomba”.

Con relación a la versión de que la causa de la explosión de la aeronave habría sido una falla de una prueba balística en los talleres de Indumil, en el que una bala perdida habría impactado el tanque del avión, expuesta por el periodista de Noticias Uno, Felipe Romero en su libro lanzado ayer, ‘Vuelo 2013, revelaciones de un misterio’, la calificó como “una locura”.

“Ese señor está loco. Si eso hubiese sido así, por qué no lo dijeron en ese momento, sino ahora, 30 años después. ¿Esa es una investigación?, ¿pagada por quién? ¿por qué no la sacó en ese momento?, ¿quién se lo ayudó a hacer?”, cuestiona esta doliente del atentado.

En ese sentido, ella argumenta que cómo dar crédito a esa nueva versión, si alias Arete confesó que se arrepentía de ese atentado y Popeye fue el primero que dijo que un guardaespaldas de (César) Gaviria era amigo de un guardaespaldas de Escobar. Por eso se dio cuenta, cuando éste le dijo: como que van a atentar contra tu jefe (el candidato) y por eso Gaviria no viajó en ese vuelo. Él viajó en un avión privado que alguien de Cali le prestó y cuando se bajó, se enteró de que el avión de Avianca había explotado.

Sin embargo, cuestiona que en la versión de Gaviria éste dijo que su escolta le habría dicho que había tenido un sueño y que era mejor no tomar ese vuelo. “Quién se va a creer ese cuento. Esto es una maraña que se llama (César) Gaviria, que sabía todo y ha tratado de tapar la verdad, él es verdadero culpable, por algo no se subió al avión”, dice entre sollozos esta madre, una de las más acérrimas abanderadas de los familiares de las otras 107 víctimas para que la verdad se esclarezca.

La doliente recuerda que cuando los familiares llegaron al Cerro Canoas, donde cayó el avión, ya habían saqueado los cadáveres. Al hermano suyo lo llamaron porque su hijo cargaba una tarjeta del Banco de Bogotá, donde había hecho la pasantía y llamaron. Allí le dieron el número de su hermano, quien recibió la llamada en la que le dijeron que tenían la billetera de Andrés Felipe.

“Mi hermano fue y apareció un niño con la billetera con la cédula, las tarjetas, todos los papeles y un cinturón del avión. Mi hermano le preguntó si también habían recuperado la medalla y el Cristo que él portaba, pero el chico se echó a correr”, evoca nostálgica.

“Si en ese avión hubiese venido el hijo de un político, las cosas hubiesen sido muy distintas”, reclama y suplica: “Yo lloro todos los días, y espero poderme morir en paz, sabiendo la verdad”.

Lea también: La declaración conjunta de excombatientes de las Farc y paramilitares

Víctimas caleñas del atentado del HK-1803
La muerte de Andrés Felipe Calero en el avión de Avianca impulsó a sus padres a enviar a su otra hija a vivir al exterior.
Clara Inés Galarza, víctima del atentado perpetrado por el jefe del Cartel de Medellín en contra del expresidente César Gaviria.
El reconocido cantante Gerardo Arellano fue una de las víctimas mortales de este siniestro.
María Mercedes Holguín Sardi, víctima del atentado.
Alfredo Azuero

Alfredo Azuero

Archivo de El País

Diego Lalinde, víctima del atentado.
Janeth Oliveros también murió en el siniestro.
José Lucas Rodríguez, víctima del atentado.
Gonzalo Hernán Rojas

Gonzalo Hernán Rojas

Archivo de El País

Luz Marina Navarro de Molineros y Boanerge Molineros

Luz Marina Navarro de Molineros y Boanerge Molineros

Archivo de El País

Henry Bon Bralt fue otro de los viajeros que falleció en el velo 203 de Avianca en 1989.
William Arcila murió en el atentado.
Fernando Ayala Camacho y María Eugenia Fernández de Ayala

Fernando Ayala Camacho y María Eugenia Fernández de Ayala, víctimas del atentado al vuelo 203 de Avianca.

Archivo de El País

Ángel Cantillo Munive fue otra víctima del atentado perpetrado por Pablo Escobar.
Aníbal Ramírez murió en el avión HK-1803 de Avianca.
Jaime Alejandro Vanegas

Jaime Alejandro Vanegas

Archivo de El País

Otras víctimas

Martha Lía Correa Arango fue otra de las víctimas radicadas en Cali que perdió la vida en el atentado al avión de Avianca en Soacha, perpetrado por el Cartel de Medellín en alianza con los hermanos Fidel y Carlos Castaño.

Héctor Betancur Garcés, ejecutivo del Banco de Occidente, y su asistente, Irma Mejía; el biólogo alemán Henry von Prahal Bauer era docente de la Universidad del Valle; Eduardo Orozco Merino, comerciante en Bogotá, pero venía al cumpleaños de su hijo; y Martha Lucía Echeverry, de 17 años, había ido a Bogotá a presentar un examen para la universidad, fueron otras de las vidas que se perdieron en el hecho luctuoso.

César Ramos, Ana Isabel Guzmán de Caicedo, funcionaria de la Aduana en Buenaventura; Óscar Rivera Mantilla, Emilio Díaz, Luis Miguel Giraldo; Julio César Garzón, Luis Carlos Escobar y Juan Diego Villa y Myriam Copete, completan la lista de fallecidos ese día.

Parque memorial

Los actos conmemorativos de los 30 años del atentado del avión de Avianca, terminan este sábado 30 de noviembre, con la siembra de 107 árboles en memoria de las 107 víctimas en el Cerro Canoas, en Soacha.

El terreno lo donó Gladys Pombo Cooper, quien había sido compañera del colegio de Aura Leticia Ruiz de Calero, madre de Andrés Felipe Calero Ruiz, una de las 38 víctimas caleñas del ataque, que venían en el vuelo 203 de Avianca.

Conecta con la verdad. Suscríbete a elpais.com.co
VER COMENTARIOS
CONTINÚA LEYENDO
Publicidad