¿Por qué los caleños no le creen a ningún candidato a la Alcaldía de Cali?

¿Por qué los caleños no le creen a ningún candidato a la Alcaldía de Cali?

Junio 05, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
¿Por qué los caleños no le creen a ningún candidato a la Alcaldía de Cali?

Las últimas encuestas muestran porcentajes muy similares a los que los aspirantes registraban hace siete meses. Según los encuestadores, la gente está desencantada de la política.

A juzgar por las encuestas, la campaña política por la Alcaldía de Santiago de Cali, que se inició extraoficialmente desde el mes de octubre del año anterior, ha quedado completamente estancada. Por alguna razón, todas las encuestas de intención de voto que se viene realizando en la ciudad desde hace siete meses, ubican en los mismos lugares y casi con los mismos porcentajes a quienes han manifestado su deseo de gobernar a Cali a partir del 1 de enero del 2012. Casi que en su orden, y sin que algún candidato supere el 18% en intención de voto, figuran los mismos dos punteros (Sigifredo López y Milton Castrillón), seguidos por otros cinco candidatos cuyos valores oscilan entre el 3% y el 8% (Clara Luz Roldán, Susana Correa, Argemiro Cortés, Carlos Pinilla y Carlos Andrés Clavijo) y una cola de nombres cuyos respaldos apenas superan el 0%.Para los representantes de las firmas encuestadoras este fenómeno obedece a que la gente está desencantada de la política; los candidatos, por su parte, se excusan en que la campaña aún no empieza de manera oficial; sin embargo, los analistas y politólogos consideran que este estancamiento lo que demuestra es que ninguno de estos aspirantes despierta sentimientos en los caleños. ¿Cuestión de esperar?Jorge Londoño, de la firma Invammer Gallup Colombia, consideró que buena parte de esto obedece a que la ciudadanía tiene hoy su interés fijado en otras cosas y todavía no se ha dado a la tarea de pensar en el candidato que apoyará. “Normalmente en elecciones locales, en los tres meses antes de la elección es que la gente empieza a reflexionar sobre qué candidato sería el que apoye con su voto. Cualquier encuesta que se haga con anticipación a ese periodo lo que está mostrando es cuáles son los candidatos más conocidos”, dijo Londoño.Jairo Lombana, gerente de Analizar y Asociados, la firma que realizó el último sondeo sobre preferencias electorales contratado por El País, se mostró de acuerdo con Londoño y agregó que los dos candidatos que han liderado las encuestas es sólo por reconocimiento.“Creo que este estancamiento se debe, primero, a que las campañas no han empezado en forma y por tanto casi la mitad de la gente dice aún no tener una decisión tomada; entonces sólo queda un 50% para repartir entre 19 ó 20 candidatos. Lo que veo es que todo está sembrado en Sigifredo López, por su enorme conocimiento como secuestrado, y en Milton Castrillón porque tiene ya una tradición política”, señaló Lombana.Sin embargo James Patiño, representante de la firma encuestadora JPG, que desde octubre del año pasado viene haciendo un seguimiento mes a mes al tema de las candidatos a la Alcaldía de Cali, encuentra en sus análisis otras razones por las que podría explicarse este estancamiento de la mayoría de los aspirantes.“Hay una particularidad, y es que entre más conocen los electores a los candidatos, mayor es la posibilidad de que alcancen una imagen negativa por esa guerra sucia de que unos están inhabilitados, que otros son corruptos, que tienen líos con la justicia o que han hecho las cosas mal en su actuar público y eso genera en la gente una opinión desfavorable”, indicó Patiño.Para los especialistas en análisis de mercados lo más grave para un candidato a cualquier cargo no es registrar bajo en las encuestas, porque eso a la postre suele ser susceptible de remontar, pero lo que sí es un mal casi irreversible es tener altos índices de imagen negativa.“Si la imagen de un candidato es positiva y lo suficientemente amplia le alcanza para lo que sea; la imagen negativa es un techo y revertir eso es difícil. El que tenga imagen negativa de 60% ó 70%, que apague y vámonos”, dijo Lombana.El juego de las razonesPero mientras los mismos aspirantes a suceder a Jorge Iván Ospina aseguran al unísono que los bajos porcentajes obedecen a que aún no empieza oficialmente la campaña, analistas y politólogos creen que la causa de este fenómeno es una sola: estos candidatos no llenan las expectativas de los caleños.Esa es la tesis principal de la veedora ciudadana Luz Betty Jiménez de Borrero, quien aseguró que no se ve esperanza de que alguno de los actuales candidatos pueda generar un cambio en la ciudad.“Quienes aspiran a la Alcaldía y cargos de representación popular no tienen la confianza de los electores, que no ven en ellos a los verdaderos representantes y defensores de sus intereses comunes, sino de las clientelas y empresas electorales”, aseguró la veedora.Esta versión parece sustentada en las mismas encuestas, donde la gran mayoría de ellas, por no decir que todas, coinciden con cifras que van entre el 35% y el 50%, en que no votarían por ninguna de las personas mencionadas.No obstante, el politólogo Luis Alejandro Arévalo sostiene que hay algo de cierto en lo que dicen los candidatos de que no crecen en las encuestas porque aún no ha empezado la campaña, pero también encuentra que por varias razones la gente no está participando.“Nos preocupa la seriedad, la metodología y el negocio de las encuestas, porque son las campañas las que pagan para que se hagan. La otra realidad es que la gente en Cali y el Valle no sabe quiénes son los candidatos y hay una clara intención de la gente de no querer votar por la crisis de corrupción y gobernabilidad que hay”, aseguró Arévalo. ¿Estudios o especulaciones?Pero detrás de todo esto juego matemático de presuntos respaldos y de imagen positiva habría una razón más perversa aún: la manipulación de estos estudios de intención de voto.De hecho, uno de los precandidatos a la Alcaldía de Cali por el Partido de la U aseguró, bajo la reserva de su identidad, que: “A mí me llamaron de una firma encuestadora para ofrecerme el segundo lugar en un sondeo de intención de voto”.El candidato Milton Castrillón, pese a ser uno de los punteros, también rechaza lo que está pasando con estos estudios en la ciudad. “Sí hemos crecido algunos, pero lo que pasa es que aquí las encuestas las disfrazan y las maquillan”. “Me parece importante que las encuestas sean reguladas por las autoridades y hago un llamado para que revisen la manera y la forma como se están haciendo porque cada campaña contrata su propia encuesta y la va publicando con los resultados ajustados a su conveniencia”, dijo Castrillón.Entre quienes se ubican en el otro extremo de los estudios de favorabilidad está el candidato independiente Fabio Cardozo, quien asegura que por conocimiento de causa “desconfío profundamente de las encuestas”. “Uno ve que unos resultados favorecen a unos y otros favorecen a otros y eso genera mucha suspicacia; después uno concluye que la encuesta, más que medir la verdadera favorabilidad, se convierte es en una herramienta de incidencia política”, aseguró Cardozo.James Patiño, de la firma JPG aseguró que la encuesta es una herramienta para tomar decisiones, no para decirle al político lo que él quiere escuchar.“La encuesta es una fotografía instantánea de lo que siente o piensa la gente en el momento y sabemos que hay personas que son bastante obtusas o bastante miopes que se dedican a atacar las encuestas porque les va mal, cosa que no es nueva para nosotros, cuando lo que se les están diciendo es que el trabajo que vienen realizando mes a mes no es el adecuado y que tiene que cambiar o mejorar su estrategia”, dijo Patiño.Independientemente de quien tenga la razón, la realidad de esta campaña quizá no la refleje aún ninguna encuesta. Cómo han asegurado varios candidatos, aunque suene a cliché, la verdadera encuesta sólo se conocerá el próximo 30 de octubre, el día de las elecciones.

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