Cali
Cuatro días entre los escombros: la lucha del bombero Mauricio Ramos por encontrar sobrevivientes en Cuarto de Legua
El subteniente Julián Mauricio Ramos, del Cuerpo de Bomberos de Yumbo, coordina labores de rescate en uno de los edificios colapsados en Cuarto de Legua.
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15 de ago de 2026, 02:49 p. m.
Actualizado el 15 de ago de 2026, 02:49 p. m.
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Cuatro días después del terremoto, el trabajo de los organismos de socorro en Cuarto de Legua continúa entre estructuras colapsadas, escombros y una esperanza que, aunque cada vez parece más difícil, los rescatistas se niegan a abandonar: encontrar a alguien con vida.
El subteniente Julián Mauricio Ramos, bombero de Yumbo e integrante del Grupo de Bomberos USAR 23, ha estado desde el primer día en las labores de rescate en este sector del sur de Cali. Allí, junto con otros equipos, ha enfrentado jornadas operacionales de 24 horas y escenarios en los que cada decisión puede ser determinante.
Ramos explica que asumir la coordinación general de la operación de rescate en la ciudad significó llegar con “altas expectativas”, especialmente por la posibilidad de encontrar personas con vida entre los restos de las edificaciones. Ese ha sido, precisamente, el principal objetivo de los equipos que llegaron a la zona: encontrar sobrevivientes.
Hasta ahora, en el escenario en el que trabaja su equipo en el barrio Cuarto de Legua, solo una persona ha sido encontrada con vida. También han sido extraídas siete personas que fallecieron en el lugar. Al momento de la entrevista, los organismos de socorro trabajaban en la recuperación de dos cuerpos más.
Para Ramos, aunque recuperar a una persona fallecida no representa el objetivo principal de la misión, existe allí otra dimensión de su trabajo: ayudar a las familias a recuperar a sus seres queridos.
“No es el objetivo principal y es más satisfactorio del mundo”, explica el subteniente al referirse a esta parte de la operación. Sin embargo, reconoce que recuperar a las víctimas también significa contribuir, al menos, a que sus familias puedan tener algo de tranquilidad al saber que sus seres queridos fueron encontrados.
La búsqueda de una persona con vida
El rescate de la persona que logró sobrevivir ocurrió durante las primeras horas de la emergencia, cuando una primera respuesta del Cuerpo de Bomberos de Cali llegó al lugar.
Ramos no estaba en ese primer momento en Cuarto de Legua, pero posteriormente sus compañeros recibieron la información sobre el rescate y comenzaron a desarrollar el trabajo de búsqueda junto con el resto del equipo.
Una de las primeras tareas fue recopilar información sobre las personas que podían permanecer atrapadas. Para ello, los rescatistas escucharon los relatos de familiares y amigos y analizaron las condiciones de la escena para establecer cuántas víctimas podían continuar dentro de la estructura. Después comenzó el trabajo entre los escombros.

Las condiciones de atrapamiento, la dificultad para acceder a determinados niveles y la forma en que quedaron apilados los elementos de la estructura hicieron más compleja la búsqueda. “Indudablemente no se logra a veces encontrar a esas personas con vida”, explica Ramos.
Y es ahí donde aparece la parte más dura de estos cuatro días.
“Lo más difícil es encontrarnos con el dolor”
Para el subteniente, lo más difícil de la operación no está únicamente en las condiciones físicas del rescate. Está también en aquello que ocurre alrededor de los escombros: las familias que esperan, las preguntas que no siempre tienen respuesta y la necesidad de continuar trabajando aun cuando las noticias no son las que todos esperan.
“Creo que lo más difícil es eso, precisamente no lograr cumplir el objetivo principal que sería encontrar personas con vida”, dice.
Los equipos de rescate llegan a cada jornada con la expectativa de poder entregar buenas noticias. Esa es, según Ramos, la mayor motivación de quienes permanecen durante horas entre los restos de las edificaciones.

Pero no siempre es posible encontrar a una persona con vida. En esos momentos, el trabajo cambia. Ya no se trata de rescatar a alguien con vida, sino de recuperar a una persona para entregársela a su familia.
Es una labor que el subteniente describe también como humana y solidaria, pero que implica enfrentarse al dolor de quienes permanecen afuera esperando noticias: “Todos los grupos estamos al top, pues realmente nuestro mayor interés sería entregarle siempre buenas noticias a las familias”, señala.
Y mientras las familias esperan, los bomberos continúan.
Turnos de 24 horas, análisis de las estructuras, búsqueda entre los escombros y recuperación de víctimas hacen parte de una operación que, cuatro días después del terremoto, todavía no termina.
Ramos sabe que la expectativa de encontrar sobrevivientes sigue siendo el motor de la búsqueda. Pero también sabe que, cuando esa posibilidad no se concreta, queda otra responsabilidad: ayudar a las familias a encontrar a quienes todavía esperan.
“Lo más difícil es encontrarnos con el dolor y tener que igual seguir en medio de la operación con esa condición”, resume.
El balance se acerca a los 300 fallecidos
Mientras en Cali continúan las labores de búsqueda y recuperación, el balance nacional de la emergencia se acerca a las 300 personas fallecidas. De acuerdo con el reporte de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), con corte a las 6:30 de la mañana de este sábado 15 de agosto, el sismo de magnitud 7,4, con epicentro en San José del Palmar, Chocó, ha dejado 294 personas fallecidas, 3.935 heridas y 320 desaparecidas. Además, 353 personas han sido rescatadas con vida.
La emergencia ha afectado a 15 departamentos y 448 municipios, con un total de 54.008 familias y 115.461 personas afectadas. En materia de vivienda, la UNGRD reportó 81.506 viviendas averiadas y 14.493 destruidas, mientras que 66 edificios han colapsado.
El reporte también da cuenta de afectaciones en 241 centros de salud, 2.612 centros educativos y 3.621 centros comunitarios, además de 298 vías, 59 acueductos, 44 puentes vehiculares, cinco puentes peatonales y cinco aeropuertos. En medio de la emergencia, 188 animales han sido rescatados y otros 578 resultaron afectados.
Comunicador social y periodista de la Universidad Autónoma de Occidente. Especialista en comunicación y periodismo digital. Periodista del Diario El País desde el 2017 y docente universitario.







