El terremoto de 7,4, que se registró en la mañana del lunes 10 de agosto, dejó el saldo de seis menores estudiantes de colegios de Calima Darién y Yumbo (Valle del Cauca) fallecidos. Las víctimas fueron identificadas como Anthony Ríos Gómez, María José Lozada Torres, Emanuel Bastidas Arredondo, Jesús Muñoz, Luciana Moreno Florez y Niela Nicol Vernaza Corrales.
En ese sentido, los padres de uno de los niños están solicitando la entrega del cuerpo del pequeño para realizar los respectivos actos fúnebres.
Así lo dio a conocer el concejal de Cali, Roberto Ortiz; quien hizo un llamado a las autoridades de Medicina Legal en Buga para que agilicen la entrega del cuerpo de Emanuel Bastidas Arredondo, un niño de seis años, a sus padres, Jesús Daniel Bastidas Bolaños y Leidy Johanna Arredondo Rivera.
A través de redes sociales, Ortiz manifestó su solidaridad con la familia, pidió que el procedimiento se adelante con celeridad y señaló que la familia atraviesa un momento de profundo dolor.
“Ante el inmenso dolor que atraviesa esta familia, hacemos un llamado urgente a las autoridades competentes para que actúen con celeridad y humanidad. Un niño de seis años no debió partir tan pronto; su ausencia deja un vacío irreparable en el corazón de sus padres y de todos quienes lo conocieron”, declaró el funcionario.
Seguido, Ortiz hizo un llamado a que las instituciones acompañen a la familia durante el proceso de duelo y permitan que los padres puedan despedir a su hijo.
“Que esta tragedia nos invite a reflexionar sobre la fragilidad de la vida y la necesidad de acompañar, con empatía y prontitud, a quienes enfrentan el duelo más profundo: el de un hijo. Que las instituciones respondan no solo con protocolos, sino con compasión, permitiendo que estos padres puedan, al fin, despedir a su pequeño Emanuel con el amor y la dignidad que merecen”, concluyó en la publicación.
De acuerdo con el reporte de la gobernadora del Valle, Dilian Francisca Toro, los estudiantes perdieron la vida tras el colapso de una estructura del colegio en el que estudiaban.
Los cuatro pequeños, entre los 6 años y 8 años, se encontraban en la Institución Educativa Gimnasio Calima, sede María Inmaculada, cuando el fuerte movimiento telúrico provocó el desplome de parte de la infraestructura.
En dicho municipio también se presentó el colapso de varias viviendas, la iglesia principal y otros edificios. De manera preliminar, se reporta que 43 casas quedaron destruidas y otras 236 registraron afectaciones parciales.