En 1926 comenzó la historia de Ingenio Providencia, una empresa que durante un siglo ha atravesado transformaciones económicas, sociales y tecnológicas, en medio de diferentes coyunturas nacionales e internacionales. Hoy, al cumplir sus primeros 100 años, la compañía mira hacia atrás para reconstruir su legado, pero también hacia el futuro, en un momento en el que la agroindustria azucarera enfrenta dificultades por los precios internacionales, la tasa de cambio y los costos financieros.

La conmemoración de este centenario estuvo acompañada por el lanzamiento del libro Ingenio Providencia: el cultivo de una dulzura sostenible, una publicación que busca preservar la memoria histórica de la organización y mostrar cómo su desarrollo empresarial ha estado relacionado con las transformaciones del territorio.

Para Vicente Borrero Calero, gerente general del Ingenio Providencia, llegar a los 100 años representa un motivo de orgullo, principalmente por la capacidad de adaptación y resiliencia que ha demostrado la compañía frente a diferentes momentos difíciles.

El gerente general del Ingenio Providencia, Vicente Borrero Calero, destacó que la capacidad de adaptación ha sido determinante para que la compañía supere diferentes coyunturas económicas, políticas y empresariales durante sus 100 años de historia. | Foto: Andrea Moreno El País

“Este aniversario representa un motivo de orgullo para Ingenio Providencia, porque demuestra nuestra capacidad de adaptación y resiliencia a través del tiempo para afrontar momentos difíciles, tanto de coyuntura interna como empresa, como externos, relacionados con las distintas situaciones que ha atravesado el país, entre ellas crisis, violencia y acontecimientos políticos”, señaló.

Esa capacidad de transformación también se refleja en la evolución de sus procesos productivos, la incorporación de tecnología y la diversificación de sus actividades. De acuerdo con Borrero, uno de los elementos que ha acompañado la trayectoria de la organización es el sentido de pertenencia de sus trabajadores, una característica que, según explicó, también permanece entre quienes ya se encuentran jubilados.

Un siglo de historia empresarial y memoria regional

La reconstrucción de esos 100 años fue uno de los principales propósitos del libro escrito por Julio César Zuluaga, profesor de la Escuela de Economía y Negocios de la Universidad Icesi, quien participó en su elaboración durante cerca de dos años y medio.

El autor explicó que uno de los mayores desafíos consistió en contar una historia que no estuviera concentrada exclusivamente en los fundadores, sino que reconociera el esfuerzo colectivo de trabajadores, directivos, accionistas y comunidades.

“Ingenio Providencia es una organización que ha sido construida desde los trabajadores, desde los gerentes que estuvieron al frente, desde los accionistas que creyeron en este proyecto y desde las comunidades que lo acogieron”, indicó Zuluaga.

La investigación se apoyó en archivos históricos de la empresa y entrevistas con trabajadores, pensionados, accionistas y antiguos gerentes.

La publicación Ingenio Providencia: el cultivo de una dulzura sostenible recoge los principales acontecimientos de los primeros 100 años de la compañía y documenta su evolución empresarial, tecnológica y social en el Valle del Cauca. | Foto: Andrea Moreno El País

Durante la presentación del libro también se destacó que la historia de la compañía no puede entenderse separada del desarrollo de su entorno. En sus primeros años, el ingenio se estableció en una zona que tenía limitaciones de infraestructura, vías y servicios. Con el paso del tiempo, su crecimiento estuvo acompañado por transformaciones en el territorio y por iniciativas relacionadas con el bienestar de los trabajadores y las comunidades.

Zuluaga destacó que la evolución tecnológica fue otro de los aspectos documentados. El autor explicó que los procesos de cosecha y transporte de la caña pasaron de labores manuales y mecanismos de tracción animal a la incorporación de maquinaria y equipos especializados. También resaltó la progresiva profesionalización de las distintas áreas de la compañía.

Para el investigador, esa evolución permite comprender cómo una empresa construida a partir de capacidades inicialmente empíricas fue desarrollando conocimientos técnicos y organizacionales para mantenerse en el tiempo.

Los retos del sector azucarero y las perspectivas para 2027

Más allá de la conmemoración, el centenario encuentra a la compañía en medio de una coyuntura retadora para la agroindustria azucarera. Borrero explicó que los bajos precios internacionales del azúcar registrados hasta hace poco, la tasa de cambio y las tasas de interés han incidido en el comportamiento del sector.

Según el gerente, los precios internacionales del azúcar han repuntado un 36 % después de ubicarse por debajo de los costos de producción de países que tienen una participación importante en la formación de los precios, como Brasil, Tailandia e India.

Asimismo, destacó que la productividad colombiana mantiene un buen nivel en el contexto internacional, aunque factores externos a las empresas representan dificultades para su competitividad.

En cuanto al mercado nacional, Borrero indicó que la demanda agregada de azúcar en Colombia ha crecido un 1,5 % en lo corrido de 2026 y que la expectativa para 2027 es que se mantenga ese comportamiento.

Sostenibilidad: agua, suelo y conservación de ecosistemas

La sostenibilidad es otro de los componentes que la compañía destaca dentro de su transformación. Según Borrero, la gestión ambiental se ha concentrado en el cuidado del agua, el suelo y el aire.

En materia de agua, el ingenio implementó un sistema de riego eficiente con el que, de acuerdo con el gerente, ha logrado reducir en un 50 % el consumo de este recurso, disminuir costos y aumentar la productividad.

Para el cuidado del suelo, utiliza compost orgánico elaborado a partir de subproductos de su propia operación e implementa agricultura de precisión con el objetivo de reducir la aplicación de fertilizantes sin afectar la productividad. En cuanto al aire, el directivo aseguró que la compañía ya no realiza quemas de caña.

Desde su fundación en 1926, Ingenio Providencia ha atravesado diferentes etapas de transformación y desafíos. Su trayectoria de 100 años está ligada a la evolución del sector azucarero y a su presencia en la economía y la vida social del Valle del Cauca. | Foto: Andrea Moreno El País

A estas acciones se suman programas de restauración de bosque seco tropical y conservación en la zona alta andina. Allí, la empresa cuenta con una reserva de 400 hectáreas en la que protégé 30 cuencas hidrográficas y desarrolla iniciativas de siembra de especies endémicas de Colombia.

Para Borrero, el desafío de los próximos años será mantener la capacidad de adaptación que ha caracterizado a la empresa durante su primer siglo, en un entorno que exige innovación, competitividad y nuevas alternativas de generación de valor.

“El sector azucarero, como lo muestran los 100 años de existencia de Providencia, es un sector resiliente que se ha adaptado a los distintos cambios y eventos y creo que hacia el futuro seguirá mostrando su solidez como ha sido a través de la historia del sector azucarerocolombiano”, concluyó.