La gobernadora del Valle del Cauca, Dilian Francisca Toro, entregó en Noticias Caracol un balance de la gestión frente a la reconstrucción tras el sismo del 10 de agosto y planteó su posición frente al polémico decreto que impone una carga tarifaria al transporte de carga en el puerto de Buenaventura.

En una intervención que combinó diagnóstico técnico y reclamo social, la mandataria insistió en que la medida, tal como está planteada, puede agravar la pérdida de competitividad del puerto y profundizar las dificultades de una región que, según ella, ha sido históricamente desatendida en materia de infraestructura y servicios básicos.

La Mandataria explicó que su lectura del decreto tiene “dos miradas”. La primera, de carácter humano y territorial: Buenaventura sufre no solo por la operación portuaria sino por la falta de obras esenciales profundización del canal, acueducto, vías en condiciones óptimas que limitan la competitividad y afectan la vida cotidiana de sus habitantes.

“Me duele Buenaventura, porque Buenaventura ha perdido su competitividad porque no le han hecho las obras necesarias”, afirmó, y añadió que los tiempos de desplazamiento trayectos de ocho o nueve horas también golpean el turismo y la economía local.

La segunda mirada, dijo, es técnica y dialogante: cualquier decisión que impacte costos debe consensuarse con los gremios, analizarse en mesas de trabajo y evaluarse en función de cómo apoyar y no perjudicar la reactivación económica.

La Gobernadora fue tajante: “No estoy de acuerdo con el decreto en este momento, pero creo que a Buenaventura se tiene que mirar y realmente para nosotros hay dolor porque falta mucha inversión en Buenaventura”. Con esa frase resumió la tensión entre la necesidad de recursos para el Estado y la urgencia de no asfixiar un puerto que, en su opinión, es motor de competitividad para el Valle y para Colombia.

Sobre la reconstrucción del departamento tras el sismo, Toro describió un proceso que, dijo, ha sido “de mucho aprendizaje” y marcado por el dolor. Relató que los daños no se limitaron al norte del Valle sino que alcanzaron con fuerza a Buenaventura, y que la respuesta inicial se centró en ayudas humanitarias y en la cercanía con las comunidades afectadas.

La gobernadora Dilian Francisca Toro inició el recorrido por el barrio El Jardín de Buenaventura. | Foto: El País.

A partir de ahí, explicó, se transitó hacia la fase de reconstrucción con tres principios: participación ciudadana censos y georreferenciación para identificar necesidades; transparencia cruces con el SISBEN y una plataforma con una ONG internacional para que la ciudadanía conozca el destino de los recursos y la trazabilidad de la entrega de materiales; y resiliencia, entendida como reconstruir “pero mejor”, incorporando criterios de prevención y adaptación.

En materia de cifras y acciones concretas, la gobernadora señaló que la administración departamental ha redireccionado recursos y que ya se ejecutan 9.400 mejoramientos de vivienda y 2.500 viviendas nuevas, con aportes del sector privado.

Mencionó además el anuncio del Gobierno nacional sobre el Fondo Milagro, con una garantía de recursos de un billón de pesos, y expresó la expectativa de que ese fondo se articule con la cofinanciación departamental y privada para impulsar la reconstrucción y la reactivación económica.

Entre las primeras medidas previstas, citó créditos condonables para 1.800 emprendedores que perdieron todo y la coordinación con el Ministerio de Comercio para activar proyectos productivos en municipios como Calima Darién.