La gobernadora del Valle del Cauca, Dilian Francisca Toro, y su secretaria de Salud, María Cristina Lesmes, durante una rueda de prensa revelaron nuevos detalles acerca de la actual situación crítica del sistema de salud en el departamento.
Toro inició su intervención asegurando que el Gobierno Nacional solo ha enviado 789.000 millones de pesos que corresponden al valor mensual de la UPC para los regímenes subsidiados y contributivos para el Valle del Cauca; a la fecha solamente se han transferido 289.000 millones. De los 500 millones restantes, la Gobernación señala que desconoce su destino.
Además, mencionó la gravedad de la obligación de cierres de servicios en hospitales y clínicas para pacientes afiliados a EPS como Asmesalud, Emsanar y Coosalud, quienes no podrán recibir servicios de la red pública o privada.
“Queremos anunciarles a los vallecaucanos que, de no aparecer los recursos para el pago de la red pública y privada en una distribución razonable, nos veremos obligados al cierre de muchos servicios y al incremento de las barreras de acceso, sumando un número mayor de personas afectadas, tanto a enfermos como a personas al borde de la muerte”, indicó la gobernadora Toro.
A renglón seguido, le pidió al presidente Gustavo Petro, al ministro de Salud Guillermo Jaramillo y al superintendente de Salud Daniel Quintero, llevar a cabo una intervención inmediata con el fin de solucionar esta problemática. De la misma manera, le hizo un llamado a los entes de control para la identificación de los títulos de tesorería.
“El Gobierno Nacional se está despidiendo dejando una crisis más profunda de la que recibió porque lo que hoy ocurre con los recursos de la salud es una herida más a un sistema que ya estaba en cuidados intensivos. No estamos hablando simplemente de números, estamos hablando de recursos que significan atención para pacientes, medicamentos para pacientes, sostenibilidad de los hospitales y las clínicas y, por supuesto, tranquilidad, bienestar y salud para todas nuestras familias vallecaucanas”, advirtió la mandataria regional.
Por su parte, la secretaria María Cristina Lesmes sostuvo que la afectación del sistema de salud no solamente se está dando en los hospitales, sino también en las clínicas más grandes del departamento, como el Valle del Lili, Occidente o la Farallones.
“Todas estas tienen disminución en los pagos y eso hace que la problemática sea tan inmensamente grande. Cada vez vamos a tener más barreras de acceso para los pacientes ambulatorios y tenemos una dificultad enorme con los pacientes hospitalarios. Tenemos citas con especialistas que están programadas a tres o seis meses o hasta un año”, explicó Lesmes.