En las últimas horas se hizo público un video de supervivencia de la comerciante Risary Caldas, quien fue secuestrada en Buenaventura. En la grabación se puede ver la presencia de un hombre, quien también se encuentra privado de la libertad.
En la grabación en que la mujer les pide a sus allegados que cumplan lo pedido por sus secuestradores, también hace una advertencia por su estado de salud.
“No aguanto, quiero irme a casa, sufro de la presión y me siento muy mal”, asegura la mujer retenida.
Según las declaraciones de los retenidos, su libertad dependería directamente de una negociación con un criminal conocido como alias ‘Guerra’, quien presuntamente se encontraría en Costa Rica, según lo expresó Caldas en el video.
Por su parte, el coronel Pedro Pablo Astaiza, comandante (e) de la Policía Valle, adelantó que se desplegó un operativo conjunto entre el Gaula Militar y el CTI para dar con el paradero de los secuestrados.
“Son negocios entre criminales, donde se deben dineros entre criminales, y desafortunadamente una persona que no tiene nada que ver con esto, una familiar de un delincuente de estos, pues fue secuestrada para ejercer presión para el pago de este dinero”, sostuvo el uniformado.
Las primeras hipótesis sobre este rapto dan cuenta de que posiblemente esté vinculado a disputas económicas entre bandas criminales por el control de dineros ilícitos, utilizando a la comerciante como método de presión para un supuesto pago de una deuda.
Cabe recordar que recientemente, la banda criminal Los Shottas emitió un comunicado en el que reconoció la participación de dos de sus integrantes en el rapto, pero aclararon que se trató de una acción individual hecha sin la autorización de la organización.
“En primer lugar, expresamos nuestro rechazo categórico frente al secuestro de la señora Risary Caldas Valtan (China), reiterando que este tipo de hechos atentan contra la dignidad humana y la tranquilidad de la comunidad. Reconocemos que dos personas vinculadas a nuestra organización, los Shottas participaron en el secuestro; sin embargo, dichas acciones no contaban con autorización alguna y fueron realizadas de manera individual y por cuenta propia”, escribieron.
Asimismo, reafirmaron, según ellos, su compromiso con el proceso de paz urbana enmarcada en los procesos adelantados con el gobierno Petro.
“Ratificamos nuestra decisión de continuar firmemente en el proceso de paz y reiteramos nuestro rechazo absoluto a cualquier forma de secuestro o violencia que afecte a la población civil”, señalaron.