En Buenaventura, las mujeres negras con discapacidad enfrentan diferentes barreras para poder ejercer sus derechos sexuales y reproductivos; así lo reveló el informe Cuerpos que luchan: derechos sexuales y reproductivos de las mujeres afrodescendientes con discapacidad en Buenaventura, elaborado por la fundación Asesorarte, con el apoyo de Ilex Acción Jurídica.
Esta investigación documenta la manera en la que el racismo, las desigualdades territoriales, las fallas institucionales, el capacitismo y el racismo limitan el acceso a los servicios de salud y a las decisiones sobre sus cuerpos.
De acuerdo con el informe, las mujeres negras con discapacidad viven una “intersección compleja de desigualdades marcadas por el racismo, el capacitismo, el machismo y la exclusión social”, lo que se profundiza en territorios donde todavía existen dificultades para acceder a los servicios de salud sexual y reproductiva.
En la investigación, además, se encontró que muchas mujeres se enfrentan a barreras económicas, comunitarias y físicas para poder recibir atención médica. En las zonas rurales de Cisneros o Bajo Calima, por ejemplo, los servicios especializados están en el casco urbano, lo que obliga a las pacientes a asumir altos costos y largos desplazamientos para poder acceder a los mismos.
Esas dificultades también se reflejan en la infraestructura, ya que, según testimonios recogidos, se documentó que hay camillas inaccesibles para personas que tienen movilidad reducida, hay ausencia de rampas y falta de equipos especializados.
A lo anterior se suma la escasez de intérpretes de lengua de señas y la poca capacitación del personal de salud para atender situaciones complejas relacionadas con la salud sexual y reproductiva.
Cabe mencionar que el estudio se desarrolló entre septiembre y diciembre de 2024 y recopiló la información a través de 26 encuestas y 20 entrevistas en profundidad, así como las observaciones de las investigadoras y ejercicios de corpografía que se realizaron con mujeres de distintas zonas urbanas y rurales de Buenaventura.
Los prejuicios sociales afectan la autonomía
Entre los hallazgos más preocupantes está el relacionado con el acceso a la información, ya que, de acuerdo con el informe, gran parte de las participantes no tienen información acerca de sus derechos.
Además, el 46,2 % de las mujeres encuestadas dijo que nunca ha recibido información acerca de salud sexual y reproductiva en formatos accesibles. Por su parte, solamente el 26,9% afirmó que se siente plenamente informada de sus derechos, incluyendo el acceso legal a la interrupción voluntaria del embarazo. (IVE)
Además de estas barreras institucionales, en el estudio se deja ver que los prejuicios sociales todavía condicionan la autonomía de las mujeres con discapacidad.
“A pesar de los avances en el marco legal colombiano que reconocen el derecho a la IVE, las mujeres con discapacidad, especialmente aquellas de comunidades afrodescendientes, continúan siendo marginadas en el ejercicio pleno de sus derechos y enfrentan prejuicios que las infantilizan, deshumanizan, niegan su autonomía y despojan de agencia a sus cuerpos”, se sostuvo en el documento.
Asimismo, la investigación identificó dos fenómenos que operan simultáneamente: la infantilización de las mujeres y la hipersexualización. Por un lado, se señaló que muchas mujeres son vistas como incapaces de poder tomar decisiones sobre su vida sexual y reproductiva, pero por otros son expuestas a riesgos más altos de violencia sexual a partir de los estereotipos raciales y de género.
Esta dinámica se traduce en resultados concretos, ya que, según se documentó, hay casos en los que los familiares toman las decisiones sobre los métodos anticonceptivos sin consultar a las mujeres o creen que los procedimientos como la esterilización son una medida preventiva para quienes tienen discapacidades.
Una realidad invisibilizada
En medio del trabajo de campo, las investigadoras también encontraron que madres y cuidadoras asumían las decisiones reproductivas en nombre de las participantes.
Además, la exclusión se ve reforzada por la falta de información oficial, pues las organizaciones responsables del estudio indicaron que existe un subregistro de datos de mujeres afrodescendientes con discapacidad y sus experiencias en los servicios de salud sexual y reproductiva.
“El subregistro de datos sobre el acceso a la IVE y otros derechos sexuales y reproductivos para mujeres negras con discapacidad constituye una barrera significativa para entender plenamente su situación”, se señaló en el documento.
De acuerdo con las autoras, la falta de información dificulta que se formulen políticas públicas que respondan a las necesidades específicas de esa población y contribuye a mantener invisibles estas desigualdades que enfrentan día a día.
A pesar de este panorama, el informe de esta copia y estrategias de resistencia y agencia construidas por las mismas mujeres. De acuerdo con las investigadoras, las participantes no solamente son afectadas por la discriminación, sino que son protagonistas de procesos de cuidado, defensa de derechos y organización.
“Este trabajo surge, además, como una respuesta al evidente subregistro de información sobre el acceso de mujeres afrocolombianas con discapacidad a servicios de IVE y otros derechos sexuales y reproductivos. Frente a este vacío, se vuelve indispensable generar conocimiento que no solo documente las barreras y desigualdades, sino que también reconozca las estrategias de resistencia y agencia desplegadas por las propias mujeres”, se puntualizó en el informe.
Ante esta situación, las organizaciones hicieron un llamado a las autoridades locales y nacionales para que se fortalezca la accesibilidad física y la comunicación con los servicios de salud con el fin de mejorar los sistemas de información y garantizar que las mujeres negras con discapacidad puedan participar activamente en el diseño de políticas públicas que protejan sus derechos.