La agroindustria de la caña rechazó un nuevo hecho violento registrado en la mañana de este sábado 25 de abril en zona rural de Miranda, Cauca, donde fueron incinerados los cabezotes de dos trenes cañeros que realizaban labores de cosecha. Afortunadamente, no se reportaron personas heridas.
A través de un comunicado, Asocaña y sus ingenios afiliados condenaron de manera categórica el ataque y advirtieron que este tipo de acciones se suman a una serie de atentados ocurridos en las últimas horas en municipios del Valle del Cauca y el Cauca.
“Este hecho violento se suma a los atentados de las últimas horas en varios municipios del Valle del Cauca y el Cauca, algunos de ellos en el entorno de la agroindustria de la caña, situación que evidencia una escalada que pone en riesgo la vida de los trabajadores del campo y la estabilidad de las comunidades”, se lee en el comunicado.
Según la organización, estos hechos evidencian una escalada de violencia que no solo pone en riesgo la operación del sector, sino también la vida de los trabajadores del campo y la estabilidad de las comunidades rurales.
Claudia Calero, presidenta de Asocaña, señaló que, aunque en este caso no hubo lesionados, la situación es preocupante. “Estos hechos no pueden seguir sucediendo. Lo que más preocupa es que este atentado se da en el marco de una ola de violencia que en las últimas horas ha generado miedo a la ciudadanía del Valle y el Cauca con atentados en diferentes municipios”, afirmó.
La dirigente gremial insistió en que la situación requiere una respuesta urgente por parte del Estado. En ese sentido, hizo un llamado al Gobierno Nacional, a las autoridades locales y a la justicia para adoptar medidas que permitan prevenir nuevos ataques, judicializar a los responsables y garantizar la seguridad en los territorios.
“Se requieren medidas urgentes por parte del Gobierno Nacional, las autoridades locales y la justicia para prevenir estos hechos. Asimismo, es necesario judicializar a los responsables y, sobre todo, proteger los derechos a la vida y al trabajo”, concluyó Calero en su mensaje.
De acuerdo con cifras del gremio, durante 2025 seis trabajadores de la agroindustria de la caña fueron asesinados y otros diez resultaron heridos en acciones criminales en la región, lo que refuerza las alertas sobre el deterioro del orden público.
Asocaña reiteró que “la violencia no puede seguir ganando espacio en el campo colombiano”.