A menos de dos horas de Bogotá hay un lugar que propone una experiencia totalmente distinta a los tradicionales recorridos turísticos de Cundinamarca.
Dicha experiencia podría ser incluso comparada con recorrer los templos hindúes de la India, donde la meditación se encuentra a la orden del día.
Se trata de Varsana Eco Aldea, un espacio ubicado en Granada, Cundinamarca, que combina naturaleza, prácticas espirituales y elementos relacionados con la tradición de la India.
El sitio se ha convertido en una alternativa para quienes buscan pasar un día de descanso, en un entorno alejado de la dinámica urbana. Y es que, su propuesta está vinculada con el Bhakti Yoga y la tradición védica, que hacen parte de la identidad que ha desarrollado este espacio.
No obstante, además de lo que ofrece este centro de descanso, uno de sus grandes atractivos está precisamente en su particular arquitectura y en los escenarios que pueden encontrarse durante el recorrido.
Pues quienes lo visitan, se pueden encontrar con algunas construcciones inspiradas en la India en contraste con el paisaje verde de la región capitalina.
Cabe decir que, la historia del lugar se remonta a finales de los años setenta, cuando comenzó a desarrollarse este proyecto relacionado con la espiritualidad. Con el paso del tiempo, el lugar incorporó diferentes iniciativas para el disfrute de quienes lo visitaran, convirtiéndose en un punto de referencia para quienes buscan conectar con nuevas experiencias.
Y, justamente, pensando en eso, la Eco Aldea, que se ha convertido en un parque temático, ofrece ahora actividades como yoga, meditación y caminatas conscientes, propuestas que buscan que los visitantes tengan un acercamiento diferente al entorno.
Incluso, el espacio también ofrece experiencias para quienes buscan conectar con la tierra, trabando en huertas orgánicas y espacios relacionados con la permacultura, buscando establecer una relación más cercana entre las personas, la naturaleza y las formas de consumo.
“Versana es más que una ecoaldea, es un refugio para el alma, un lugar donde la meditación, el yoga y la sostenibilidad se entrelaza para crear experiencias transformadoras”, se lee en su sitio web.
Cabe decir que, para quienes quieran conocerlo, además de asistir como turistas, también puede llegar como huéspedes o voluntarios, pues el lugar ofrece hospedaje y pasadías, con un valor de $35.000 por persona.
En este último, el visitante tiene la posibilidad de disfrutar de un día diferente con bienestar, terapias de sanación, relajación, conciencia y conexión con la naturaleza.