Gracias a su ubicación, Colombia es uno de los países más biodiversos del planeta. Su variedad de climas, la existencia de diferentes ecosistemas y la gran cantidad de animales y plantas lo convierten en un sitio ideal para los apasionados por la naturaleza.
Los paisajes que se pueden encontrar en el país permiten que existan miles de especies únicas en el planeta; además, la gran cantidad de fuentes hídricas como ríos y lagunas ayuda a la protección de la biodiversidad en el mundo.
Entre la impresionante oferta de plantas hay un árbol de un gran tamaño y de importancia ecológica que tiene más de 60 años de vida y que ha llamado la atención de turistas y de científicos de diferentes países, quienes buscan entender su rol en el ecosistema.
Además de proveer sombra, este árbol es refugio de especies de animales y plantas; de la misma manera ayuda a regular el clima y el equilibrio local.
Se trata del árbol caucho guacarí, que está plantado en el municipio de San Marcos, en el departamento de Sucre, en el Caribe colombiano.
La planta tiene 35 metros de alto y 75 de ancho y se ubica en el kilómetro 38 de la carretera que conduce de El Viajano a San Marcos. Según la población local, ese árbol fue regalado por un hombre a su esposa, quien vivía en la finca Alejandría, por lo que es considerado una promesa amorosa.
Quienes tienen la oportunidad de ubicarse debajo de sus ramas pueden disfrutar de una refrescante sombra en el municipio que tiene una temperatura media anual de 28 grados centígrados, pero que puede alcanzar hasta los 36 grados en temporada de calor.
El Canal Institucional reveló que cientos de personas visitan esta finca privada durante todo el año para poder deslumbrarse con el árbol. Este lugar está abierto al público de 8 de la mañana a 6 de la tarde y los visitantes deben pagar aproximadamente $7.000 para el ingreso; sin embargo, es importante verificar si se está prestando atención.
Además de conocer este imponente árbol, las personas pueden saber más acerca del papel de la conservación en el medio ambiente, por lo que está prohibido trepar el árbol, consumir alimentos, bebidas alcohólicas o productos en envases de vidrio para evitar afectar la biodiversidad.
Aunque muchas personas confunden esta planta con la que aparecía en la moneda de $500 antigua, no se trata del mismo árbol, aunque sí son de la misma familia, pues era un samán de Guacarí que se encontraba en Guacarí, Valle del Cauca, y que cobijaba gran parte del parque principal del municipio hasta que murió en 1989 por un hongo.