Las normas de seguridad aérea continúan reforzándose a nivel mundial y, en esta ocasión, el foco de atención se ha puesto sobre un objeto de uso cotidiano para millones de viajeros, tales como las baterías portátiles o power banks.
En las últimas semanas, diversas aerolíneas internacionales han comenzado a modificar sus reglamentos luego de registrarse incidentes relacionados con el sobrecalentamiento e incluso la combustión de estos dispositivos durante los vuelos.
La decisión más reciente y de mayor impacto fue adoptada por el Lufthansa Group, que desde el pasado 15 de enero prohibió el uso y la carga de baterías externas a bordo de todos sus aviones. Una medida que no solo ha marcado un precedente en la industria aérea, sino que ya empieza a influir en las políticas de otras compañías alrededor del mundo.
Con la nueva normativa, los pasajeros que viajen en aviones del Lufthansa Group no podrán utilizar power banks para cargar teléfonos móviles, computadores portátiles u otros dispositivos electrónicos durante el vuelo.
La medida busca minimizar los riesgos que representan las baterías de litio en cabina, especialmente ante posibles fallas que puedan provocar incendios o situaciones de emergencia.
Cabe señalar que, aunque el uso de estos dispositivos está restringido, su transporte aún está permitido bajo condiciones específicas. En ese sentido, las baterías externas solo pueden llevarse en el equipaje de mano y cada pasajero podrá portar un máximo de dos unidades, siempre que no superen los 100 vatios hora (Wh) de capacidad, o hasta 160 Wh únicamente con aprobación previa por parte de la aerolínea.
Adicional a estas especificaciones, las nuevas reglas establecen que las power banks no pueden ser incluidas en el equipaje facturado ni almacenadas en los compartimentos superiores del avión. Es decir que, durante el vuelo, estos dispositivos deben permanecer con el pasajero o debajo del asiento delantero, con el objetivo de permitir una reacción inmediata en caso de que se presente algún incidente.
Es importante mencionar que estas restricciones no solo aplican para Lufthansa, sino también para otras aerolíneas pertenecientes al mismo grupo, tales como Swiss International Air Lines, Eurowings, Austrian Airlines, Brussels Airlines, Discover, Edelweiss y Air Dolomiti, ampliando así el alcance de la medida a múltiples rutas internacionales.
Sin embargo, y como se mencionó anteriormente, el endurecimiento de estas normas no se limita al grupo alemán, sino que aerolíneas como Singapore Airlines y su filial Scoot ya cuentan con reglamentos similares, al igual que varias compañías asiáticas, entre ellas Eva Air, China Airlines, Thai Airways y AirAsia.
En Estados Unidos, la Administración Federal de Aviación (FAA) mantiene desde hace tiempo la prohibición de transportar power banks en el equipaje facturado y establece límites claros sobre su capacidad. Algunas aerolíneas estadounidenses han ido un paso más allá, restringiendo también su uso durante el vuelo como medida preventiva adicional.
En Colombia, por su parte, las principales aerolíneas que operan en el país, como Avianca, LATAM, Copa Airlines y KLM, mantienen la normativa base vigente. En estos casos, las baterías portátiles solo pueden transportarse en cabina y está prohibido llevarlas en la bodega del avión, aunque no se ha establecido una prohibición general sobre su uso durante el vuelo.
Ante este panorama, las aerolíneas recomiendan a los pasajeros revisar con anticipación las políticas específicas de cada compañía antes de viajar, para evitar inconvenientes y garantizar el cumplimiento de las normas de seguridad a bordo.