Cali tiene una cara que no siempre aparece en los recorridos turísticos tradicionales. Y es que, en medio de sus montañas, en los caminos que se alejan del tráfico, en los senderos donde el sonido de la naturaleza reemplaza por un momento el ruido de la ciudad, varios emprendimientos han abierto sus puertas para demostrar que la sucursal no es solo salsa, también es biodiversidad.
Y justamente, uno de esos lugares es Andoke, el Centro de Ciencias y Mariposario, ubicado en la zona rural de Cali, más exactamente en el Kilómetro 6 de la vía a Cristo Rey, Parcelación la Reforma.
Este lugar, que muy pocos caleños conocen, tal vez por desconocimiento, ha permitido que propios y visitantes aprendan a fondo cuál es el proceso de uno de los insectos más bellos y llamativos de la fauna, las mariposas.
Y es que, además de su atractivo: ver cientos de especies revolotear en un bello jardín cubierto, visitar Andoke es aprender sobre conservación, educación ambiental y hasta geografía.
El recorrido principal inicia por el paseo de las mariposas, una experiencia de aproximadamente una hora y media en la que los visitantes pueden observar estos insectos, conocer su ciclo de vida y recorrer jardines y senderos descubriendo los colores de estos seres alados.
“Las mariposas ayudan a polinizar y también nos dan señales sobre la salud de nuestros ecosistemas. Cuidarlas también significa proteger las plantas y los espacios donde viven”, explica María Montoya, fundadora de Andoke.
No obstante, la experiencia también puede incluir un momento particularmente simbólico: la liberación de una mariposa. Y es que, cada visitante puede vivir la experiencia de observar cómo estos pequeños insectos despliegan sus alas a unas pocas horas de nacer.
Ahora bien, este no es el único atractivo de Andoke, pues el lugar, que desde el año pasado fue catalogado como Centro de Ciencia por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación, cuenta con un mapa de Colombia temático de 2.000 metros cuadrados dedicado a la historia, la cultura y la biodiversidad del país.
Hasta allí, instituciones educativas, empresa privada y diversas organizaciones llegan para conocer este gran homenaje a Colombia y a sus mariposas.
Pero, además de los recorridos guiados, Andoke ofrece talleres especializados que combinan trabajo en equipo, consumo responsable y gestión de residuos; estadía para quienes deseen desconectarse en una cabaña medio de la naturaleza; y planes para parejas como celebración de picnics y matrimonios.
Eso, sin dejar por fuera que, algunas de estas experiencias combinan el recorrido con propuestas gastronómicas, como la elaboración de pandebonos y lulada, una actividad que mezcla naturaleza con sabores tradicionales del Valle del Cauca.
Ahora bien, hay que decir que, este bello espacio de ciudad, se suma a una red de emprendimientos verdes que ha comenzado a gestarse en la zona rural de Cali, y es que, la cercanía es uno de los elementos que hacen particular esta propuesta.
Por ello, para la fundadora, conocer estos espacios también representa una oportunidad para que los propios habitantes de Cali descubran un territorio que muchas veces permanece fuera de sus planes habituales.
“Los caleños tienen una gran oportunidad, y muy hermosa, de descubrir nuestra zona rural, y esta es una razón para hacerlo. Al visitar lugares como el mariposario Andoke, apoyamos el empleo local, la educación ambiental y la conservación”, señala Montoya.
Así, para quienes deseen visitar este lugar, deben saber que el ingreso se autoriza bajo reserva, y los planes y costos varían según la experiencia elegida.