Gracias a la Autoridad de Turismo de Aruba (A.T.A.) y Wingo, El País recorrió Aruba, una isla en el Caribe con hermosas playas de arena blanca, aguas turquesas, una oferta gastronómica inspirada en más de 100 nacionalidades, actividades deportivas y familiares.
Sin duda alguna, este destino es muy popular por playas como Eagle Beach, que fue reconocida como la playa número 1 del Caribe y número 4 del mundo en los premios de Tripadvisor 2026; mientras que Palm Beach regresó al ranking y se ubicó en la posición número 6 del Caribe,
Dichos reconocimientos hacen parte del nivel “Best of the Best”, que distingue al 1 % superior de experiencias y destinos del mundo en la plataforma, basado en opiniones y valoraciones reales de viajeros, recopiladas entre el 1 de octubre de 2024 y el 30 de septiembre de 2025.
No obstante, Aruba también le está apostando a un turismo más consciente y recíproco, posicionando su marca “Cuando amas Aruba, Aruba te ama”, una invitación a redescubrir el destino desde una perspectiva más consciente, humana y transformadora.
“‘Cuando amas Aruba, Aruba te ama’ es una invitación a vivir el destino con respeto, tiempo y apertura. Creemos en una relación basada en la reciprocidad, donde cada huésped juega un rol activo en la experiencia y en el cuidado de la isla”, declaró Jordan Schlipken, director para Latinoamérica de la Autoridad de Turismo de Aruba (A.T.A.).
La isla feliz está apostando a un cambio que busca desacelerar el ritmo del turismo convencional para que las personas conecten con la isla, entendiendo que viajar también implica cuidar el entorno, respetar la cultura local y sumarse a un modelo de viaje más sostenible.
Iván Calderón, gerente de marketing y ventas de A.T.A. para Latinoamérica, afirmó que “la isla busca fomentar experiencias más auténticas y conscientes, donde el tiempo, la conexión y el respeto por el entorno son esenciales. Desde recorrer sus paisajes naturales con una mirada responsable hasta interactuar con su cultura local, Aruba invita a vivir el destino de una manera más profunda”.
De acuerdo con cifras de A.T.A., en el 2026, con corte al mes de abril, este destino alcanzó 93.772, y desde Colombia registraron un crecimiento de 40,3 %, al pasar de 66.856 en el 2025 a 93.772 llegadas en este año.
Destinos imperdibles en Aruba
Cada playa de esta isla tiene un encanto particular, entre las que destaca Palm Beach, la franja turística más vibrante y famosa de Aruba. Está ubicada a 20 minutos del aeropuerto y ofrece una animada media luna de arena blanca bordeada de resorts de lujo, casinos y excelentes restaurantes.
Otro destino con parada obligatoria es el Parque Nacional Arikok, una vasta reserva natural que cubre aproximadamente el 25 % de la isla, ofreciendo un espacio seguro para especies endémicas y promoviendo prácticas ecoamigables entre los huéspedes.
En esta ruta de senderismo por Arikok, la joya natural de Aruba, se encuentra la Cueva Fontein, donde hay arte rupestre original de aborígenes indígenas arahuacos (Caquetío) y formaciones rocosas milenarias.
Asimismo, está la Cueva de Quadiriki, sitio que cuenta con espectaculares cámaras, iluminadas por haces de luz que se filtran a través del techo, formaciones geológicas inusuales de lava, cuarzo, diorita y piedra caliza.
Para los apasionados por el arte, en el barrio cultural de Aruba, San Nicolás, se encuentran grafitis gigantes que exaltan la cultura caribeña, también hay espacios públicos adornados con mosaicos y esculturas hechas con productos reciclados.
Mientras que para los interesados en navegar en las cristalinas aguas de Aruba, pueden practicar varios deportes acuáticos como snorkel, buceo, paddleboard, kitesurf.
Finalmente, otro punto para visitar es Oranjestad, sitio que se caracteriza por su distintiva arquitectura colonial neerlandesa, donde predominan los colores brillantes. Además, hay tiendas, restaurantes de lujo y es el principal puerto de llegada para cruceros.
Así que la isla feliz tiene un sinfín de actividades que están entrelazadas con un turismo sostenible, consciente y centrado en las personas, ya que en Aruba no solo se trata de descubrir un destino, sino de formar parte de él.