Ron Garan, un astronauta de la NASA, afirmó algo que podría poner en duda la manera en que entendemos la vida en la Tierra. Según Garan, los humanos “viven en una mentira”.

Dicha frase surgió de una reflexión al haber experimentado el llamado “overview effect”, un efecto que genera cambios cognitivos y emocionales al observar el planeta Tierra desde la Estación Espacial Internacional, el punto anclado en la órbita terrestre desde la que desde hace décadas astronautas llevan analizando los principales misterios del universo.

Son décadas en las que los astronautas llevan escrutando el espacio. | Foto: NASA

Garan fue lanzado al espacio el 4 de abril de 2011, en un viaje que se prolongó hasta el 16 de septiembre de ese mismo año, y producto del cual pudo completar cerca de 3.000 órbitas alrededor del planeta. Al regresar, como era inevitable luego de una experiencia de estas dimensiones, tenía una perspectiva completamente diferente acerca de la humanidad y las prioridades de la sociedad.

El análisis se remonta cuando Garan, viendo desde la ventana de la nave espacial, comprendió la fragilidad y belleza de la Tierra, y cómo el ritmo del día a día les impide a las personas ser conscientes de esto.

El cambio de pensamiento derivado de esta experiencia se conoce como “efecto de visión general”, término que fue acuñado por primera vez por el filósofo Frank White, en 1987. Este explica el cambio de consciencia que experimentan astronautas que han podido ver a la Tierra desde el espacio, lo que los lleva a nuevas interpretaciones acerca de la conexión entre los seres humanos y su hábitat.

La perspectiva de la Tierra desde el espacio lleva a los astronautas a plantearse nuevas formas de concebir la vida. | Foto: Harlekino/IMAGO

Inmersos en escenarios cargados de soledad, rodeados de la oscuridad y la bastedad del espacio exterior, los astronautas son cada vez más proclives a este tipo de reflexiones, producto de días enteros de admirar la atmósfera delgada que cubre el planeta, la ausencia de fronteras visibles, edificios que cortan la mirada y la abundancia de los recursos naturales con los que cuenta.

Garan aseguró que dicha visión le permitió darse cuenta de que muchos de los sistemas de los que dependemos como humanidad están equivocados. Según él, “las personas tienen más poder del que imaginan para influir en cambios positivos, y es importante vivir con esta perspectiva más amplia todos los días, recordando no solo su vida diaria, sino también la existencia compartida de la humanidad en la Tierra”.

En esta medida, el astronauta enfatizó en la necesidad de reorganizar las prioridades: pensando primero en el planeta y luego en la sociedad, para arribar finalmente en la economía.