El doctor Santiago Rojas en su nuevo libro Cáncer, prevenirlo, entenderlo, afrontarlo. ¡A empezar desde hoy!
1. Menos carnes rojas
Sostiene Santiago Rojas, apoyado en estudios recientes, que el consumo de carne roja debe reducirse a no más de 500 miligramos por semana y minimizar el consumo de carnes curadas a solo una o dos veces por semana máximo. Disminuir, en general, los productos de origen animal, procesados, industrializados o de fabricación química.
2. Más vitamina C La Vitamina se usa desde hace mucho tiempo en laprevención y el tratamiento de varios tipos de cáncer, pues se ha encontrado que induce la muerte de células cancerosas en el estómago. En el laboratorio se ha comprobado que altas dosis logran demorar el crecimiento y la diseminación de las células de cáncer de próstata, páncreas, hígado y colon, explica Santiago Rojas en su libro sobre prevención. También parece que la Vitamina C previene el melanoma y algunas variedades de leucemia. 3. Más agua Rojas recomienda consumir de 6 a 8 vasos de agua pura al día, si no hay una contraindicación de salud que lo impida, de preferencia ligeramente alcalina. Al agua o a las infusiones se les puede añadir unas gotas de limón, un poco de pimienta de cayena o jengibre. 4. Dormir más El sueño profundo recupera la energía física, estimula el crecimiento, repara los músculos y los tejidos dañados, y activa el sistema inmunológico por lo que dormir bien y las horas suficientes, se ha demostrado, es un gran aliado en la prevención del cáncer y otras enfermedades. No dormir debilita el sistema inmunitario y causa un cambio químico en las células conocidas como macrófagos tipo M2, que ayudan a combatir las células cancerígenas, alterando su funcionamiento y estimulando el crecimiento de los tumores. 5. Más probióticos Rojas sugiere consumir con regularidad productos probióticos y prebióticos, de los que hoy en día el mercado está lleno, pues estos ayudan a la eliminación de sustancias tóxicas en el organismo, refuerzan el sistema inmunológico y ayudan a disminuir el efecto de la mutación de algunos agentes y reduce las bacterias dañinas. 6. Más oración y meditación Señala el doctor Santiago Rojas, experto en cuidados paliativos, que el cerebro de un meditador entrenado o de una persona que ora con devoción presenta unos cambios considerables. El cerebro emocional se activa y aumentan las secreciones de serotonina (que regula el ánimo y ayuda a dormir mejor), de dopamina (placer) y de endorfinas (felicidad). Una vida más feliz es más saludable así que ore o medite, sin importar la religión o culto, para favorecer su calidad de vida. 7. Baje de peso Permanecer en un peso sano es crucial pues, como explica Rojas, diferentes investigaciones han encontrado relación entre el exceso de peso y algunos tipos de tumores, especialmente de vesícula biliar, colon, riñón, esófago, páncreas, endometrio y mama (en la posmenopausia). En estos últimos el cáncer se da por el aumento de la transformación de la androstenediona en estrona, que tiene lugar en el tejido graso. 8. Mejore su carácter Las personas con personalidad tipo A (veloces, impacientes, irritables, apresurados para todo, dominantes y autoritarios, hostiles, duros y competitivos, enfocados a los resultados más que a las personas, y con poco talento para mantener relaciones significativas a largo plazo) corren más riesgo de sufrir enfermedad cardiovascular y cáncer. Esto no significa que todos los pacientes con cáncer sean así, solo que este tipo de personalidad sí termina por afectar la salud. Libérese de resentimientos y exprese sus sentimientos. 9. Coma mejor Coma despacio, tómese el tiempo para masticar bien y disfrutar cada sabor. No pase la comida con líquidos, y prefiera el agua 15 minutos antes de comer porque después favorece el reflujo. Consuma alimentos vivos y crudos, no procesados (muertos) sino frutas, vegetales frescos, germinados, nueces y semillas. 10. Mejore sus hábitos Fumar es, definitivamente, un hábito a erradicar. Está detrás del cáncer de pulmón, del cáncer de cuello uterino, entre otros. Saltarse comidas es otra pésima idea, pues lo ideal para la liberación excesiva de insulina son cinco comidas diarias, dos meriendas y tres fuertes, sin excesos en ninguna. La actividad física ideal para la prevención del cáncer requiere de 150 minutos a la semana de ejercicio aeróbico, entre moderado e intenso, varios días a la semana. No se exponga al sol sin protección y absténgase de usar cámaras bronceadoras.