La Escuela de Carabineros de la Policía, en Bogotá, fue escenario el pasado 7 de agosto de un enfrentamiento entre la influenciadora Daneidy Barrera, conocida como Epa Colombia, y Wadith Manzur, congresista electo por el Partido Conservador. De acuerdo con la publicación de SEMANA, la controversia quedó registrada en videos y estuvo relacionada con las reglas de permanencia y visita en el centro donde ambos se encontraban recluidos.

Según el relato publicado, ese día Karol Samantha, pareja de Barrera, llegó a las 9:30 de la mañana durante la jornada general de visitas. La publicación señala que Barrera permanecía con ella dentro de una habitación, detrás de una cortina, pese a que las visitas conyugales se realizaban el último domingo de cada mes. Las autoridades del lugar exigían mantener abiertas las puertas y cortinas para facilitar el control de los internos.

Epa Colombia manifiesta su molestia por una situación relacionada con Wadith Manzur, presuntamente. | Foto: El País.

En medio de esa situación surgió la discusión con Manzur, el congresista electo cuestionó ante un custodio que Barrera estuviera en esas condiciones y manifestó su desacuerdo con el manejo de la situación “ella es muy descarada porque se atrevió a sacar su teléfono acá... “Tardaste cinco minutos filmándome con un teléfono”, gritó Manzur desde la sala. Al escuchar la conversación, la influenciadora salió de la habitación y comenzó un intercambio verbal con Manzur.

Uno de los elementos centrales de la controversia fue el teléfono celular que Barrera utilizó para grabar parte del episodio, según la publicación, los internos no tenían permitido contar con teléfonos para comunicarse con el exterior. Durante la discusión, un uniformado le solicitó el aparato, pero ella se negó inicialmente a entregarlo; posteriormente, reconoció ante la mayor Luz Amparo Pinto Rivera, jefe de Carabineros, que tenía el teléfono.

La discusión también incluyó reclamos de Barrera sobre su privacidad y afirmaciones de que estaba siendo objeto de persecución y tortura psicológica. La oficial, por su parte, le pidió abrir la cortina y bajar el tono de la conversación, mientras explicaba que las habitaciones debían permanecer bajo las condiciones establecidas para garantizar el control de los internos.

La publicación de SEMANA también recoge el testimonio de una persona que se encontraba de visita ese día, según ese relato, Barrera habría hablado durante la discusión sobre procedimientos estéticos que, de acuerdo con la publicación, se habrían realizado dentro de la Escuela de Carabineros sin autorización. Este punto aparece en el artículo como un señalamiento atribuido a esa fuente y a las declaraciones registradas durante el altercado.

Posteriormente, las acusaciones de Barrera sobre una supuesta tortura psicológica llevaron a la intervención de la Procuraduría y la Defensoría del Pueblo en el centro de reclusión, el medio sostiene que esa situación fue posteriormente desvirtuada.

Ese mismo 7 de agosto, funcionarios del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) llegaron a la Escuela de Carabineros y ordenaron el traslado de Barrera a la cárcel de Picaleña, en Ibagué.