El pasado 9 de julio se oficializó una propuesta de que Abelardo De La Espriella se posesionara este 7 de agosto en un lugar distinto a la habitual ciudad de Bogotá, sugiriendo específicamente una guarnición militar.
Esta iniciativa ha despertado profundas dudas sobre su viabilidad jurídica y logística, en especial ante la rotunda negativa del presidente saliente, Gustavo Petro, quien ya ordenó a las Fuerzas Militares abstenerse de prestar cualquier recinto castrense para este propósito.
Por un lado, el jurista Hollman Ibáñez sostuvo en declaraciones para El Tiempo que el presidente electo no tendría trabas normativas de peso para modificar la locación.
“Basta con que el Congreso vote la proposición y se traslade a la guarnición militar. Si no, también es posible ante la Corte Suprema y, al final, con solo la presencia de dos testigos. La Constitución no detalla los motivos”, señaló.
Por su parte, el abogado Francisco Bernate señaló que la normatividad colombiana no amarró la ceremonia a un punto geográfico específico, poniendo como ejemplo las posesiones de ministros que a veces se realizan en la base de Catam, por lo que la verdadera barrera es de voluntad política, según expone.
“Desde el punto de vista legal no hay ningún impedimento para ello. Pero, como el presidente de la República, como supremo comandante de las Fuerzas Militares, no está de acuerdo, el asunto pasa por lo político. Pero, desde el punto de vista legal, no hay ninguna dificultad”, dijo Bernate.
Por su parte, Rodrigo Lara, ministro del Interior entrante, calificó este martes de “mezquina” la posición adoptada por el presidente, Gustavo Petro.
“Me parece francamente mezquino por parte del presidente intentar entorpecer esto”, afirmó Lara a periodistas, en declaraciones en las que reafirmó lo dicho por el mandatario electo de que se posesionará en una guarnición militar en el suroccidente del país, con la firme intención de enviar un mensaje de apoyo a las tropas y de advertencia a los grupos armados ilegales.
“El plan A es posesionarse en una guarnición militar. El presidente lo dijo en campaña: él quiere una posesión que marque un símbolo de austeridad y un símbolo al mismo tiempo de comprensión total con los problemas de los colombianos y al mismo tiempo un símbolo básicamente que muestre su determinación y su voluntad de recuperar la seguridad de los colombianos”, recalcó Lara.
En ese sentido aseguró que será en el suroccidente del país, donde justamente “operan todas estas estructuras delincuenciales con más fuerza, en donde más hay que combatirlas y en donde más sufre la población de los embates de estas organizaciones; donde ese falso marco de paz, que es la llamada paz total, hizo más daño, porque es allí en donde más se afianzaron esas organizaciones”, apuntó.
Con información de Colprensa.