El presidente Gustavo Petro aún no pasa la página de la suspensión de la emergencia económica y este viernes, desde La Guajira, señaló a los que consideró responsables de que ahora el país no vaya a conseguir los recursos necesarios para apalancar su programa en este 2026.
Durante su intervención, el jefe de Estado defendió la gestión de su Gobierno y aseguró que los resultados alcanzados en materia económica no han sido reconocidos por sectores que, según dijo, se oponen a los cambios planteados por el Ejecutivo.
“El gobierno presenta los mejores resultados de la construcción económica equitativa de Colombia en la historia y nos tratan de coger a garrotazos para que eso no siga sucediendo, solo porque los más ricos de Colombia, que aquí nunca vienen, no quisieron dar ni un centavo para equilibrar las finanzas públicas de Colombia”, afirmó.
Petro fue más allá en su discurso y planteó un contraste entre lo que denominó intereses económicos y la defensa de la vida, señalando que esa confrontación ha marcado históricamente al país.
“Codicia versus vida. La codicia acaba con la vida y los pueblos no tienen que estar detrás de los codiciosos porque terminaremos de nuevo en masacre y sangre”, expresó el mandatario ante los asistentes al evento.
En ese mismo mensaje, el presidente insistió en la necesidad de avanzar en un modelo distinto de desarrollo, basado —según indicó— en la construcción colectiva y el fortalecimiento de las comunidades.
“Tenemos que andar y construir la vida porque entonces seremos libres, felices, mejores y una comunidad más portentosa para enseñarle al mundo lo que los milenios de antes nos enseñaron”, sostuvo.
Finalmente, Petro cerró su intervención haciendo referencia a uno de los ejes de su visita a La Guajira, relacionado con la transición energética y los proyectos que, según ha reiterado su Gobierno, buscan transformar la región.
“Dejo aquí porque aquí queda la energía solar, ya no es una palabra”, concluyó el presidente.
Las declaraciones se producen en medio de la controversia generada tras la decisión de la Corte Constitucional de suspender provisionalmente el decreto de emergencia económica, un hecho que ha marcado la agenda política de los últimos días y que ha sido objeto de fuertes pronunciamientos tanto del Gobierno como de la oposición.
Con la suspensión en firme, la responsabilidad del control constitucional definitivo recae ahora sobre los magistrados restantes, quienes deberán determinar si los argumentos del Gobierno validan la evasión del trámite legislativo ordinario.