El presidente de la República, Abelardo De La Espriella, dio a conocer que ha decidido donar su segundo salario recibido como primer mandatario de los colombianos.
En ese sentido, aseguró desde la ciudad de Montería que dicho dinero lo ha entregado para respaldar dos iniciativas sociales en la capital de Córdoba. Estas tienen relación con oportunidades para jóvenes y estudios de lucha contra el cáncer de mama.
La primera iniciativa se trata de un apoyo a 92 jóvenes para que puedan emprender un viaje con destino a Europa con el objetivo de ampliar sus horizontes en su vida formativa y educativa. Mientras que la segunda se destinará al tratamiento y estudios de las mujeres que padecen cáncer de mama.
“Mi sueldo como presidente no me pertenece: le pertenece a las causas que de verdad transforman vidas”, expresó el jefe de Estado, reiterando que lo hizo porque considera que son iniciativas que están haciendo algo bueno por los colombianos y que generan algo de esperanza.
Y agregó que “la palabra empeñada se honra con hechos. El Tigre tiene palabra y la cumple siempre”.
Durante su discurso, envió un sentido mensaje tanto a los jóvenes como a las pacientes de cáncer de mama para que ambos jamás pierdan la esperanza de salir adelante.
“Las dos causas están relacionadas con la esperanza, que es algo que nunca podemos perder los colombianos (...) A ustedes, jóvenes, y a las mujeres que luchan contra el cáncer, les deseo precisamente eso, que nunca pierdan la esperanza de seguir avanzando y que, cualquiera que sea el camino que tengan por delante, encuentren siempre razones para creer, para amar, para mirar hacia adelante y nunca jamás pierdan la fe y la esperanza”, indicó el presidente de la República desde Montería.
El mandatario enfatizó que con la capital cordobesa tiene vínculos profundos, debido a que allí pasó varios años de su infancia. Se refirió a la ciudad como su “amada Montería”.
Cabe recordar que De La Espriella durante la campaña presidencial prometió que iba a donar todo su salario presidencial, resaltando que el dinero lo destinaría a una obra benéfica, fundación o causa social.
“No voy a aceptar el sueldo. No lo voy a recibir. Se va a una obra benéfica o a una fundación o vemos qué hacemos, pero no voy a recibir un peso”, afirmó en su momento el entonces candidato de la derecha.
Además, su primer salario decidió donarlo a dos hogares geriátricos de Quimbaya (Quindío) que resultaron afectados por el devastador terremoto del 10 de agosto.