A través de su cuenta de X (antiguo Twitter), el presidente Gustavo Petro se sumó a la polémica que durante este fin de semana surgió por las afirmaciones de su candidato presidencial Iván Cepeda, quien en su programa de Gobierno aseguró que Antioquia se convirtió en “cuna de la parapolítica, la narcoeconomía y el terrorismo de Estado”.

El primer mandatario de los colombianos indicó que, si bien las personas de este departamento son “decentes y trabajadoras“, el paramilitarismo los ha afectado, ya que a su juicio, este fenómeno asesinó a más personas que en otras regiones del país.

“Son los narcoparamilitares con poder en los gobiernos locales y nacionales los que mataron más gente en Antioquia y llenaron de sangre el departamento“, expresó el presidente Petro.

El presidente Gustavo Petro ha sido critico del paramilitarismo en Antioquia. | Foto: Andrea Puentes - Presidencia de la República

A renglón seguido, mencionó al expresidente Álvaro Uribe, a quien señaló de que durante su gobernación de Antioquia entre 1995 y 1998 el paramilitarismo en el país tuvo un crecimiento, especialmente por el fenómeno de las Convivir, según Petro, que Uribe ayudó a promover en aquellos años.

“La falsa teoría de juntar seguridad democrática con autodefensas en las “Convivir” disparó el paramilitarismo en Colombia y eso nació en un gobierno concreto del departamento de Antioquia: el gobernador Álvaro Uribe Vélez desencadenó la tormenta paramilitar de extrema derecha desde Antioquia y el genocidio dejó a 200.000 colombianos asesinados en Antioquia y toda Colombia, si se suman a esa cifra los desaparecidos, y las cosas comunes. La mortandad de la violencia son los cien años de soledad de Colombia“, destacó Petro.

Calificó como “más desgraciada” la alianza entre políticos antioqueños con paramilitares que las de altos oficiales del Ejército Nacional con estos mismos insurgentes para derrotar a grupos guerrilleros.

El presidente Gustavo Petro defendió a capa y espada a Iván Cepeda. | Foto: Twitter: Iván Cepeda

“El aparato paramilitar mortal se dedicó a controlar la población usando el miedo; ese miedo lo vi en los ojos de la gente detrás de las puertas cerradas de las familias que alcanzaba a observar desde mi carro blindado, cuando pasé por Ituango hacia el Aro, ya en ejercicio de la presidencia“, expresó el jefe de Estado.

Y agregó que: “El miedo generalizado en provincias antioqueñas y comunas populares, el miedo a morir bajo las armas de los narcos en Medellín o en alguna vereda de Urabá, o en el Magdalena medio, o en Segovia o en Remedios. Eran narcos armados articulados desde el Estado exterminando población civil por razones que tenían que ver con la construcción social de las rutas del narcotráfico de cocaína hacia EEUU”.

El presidente de la República señaló que buena parte de los asesinatos de antioqueños se dio por alianzas entre narcoparamilitarismo y funcionarios públicos; además, destacó un debate al respecto que dio en el año 2007 cuando se desempeñaba como senador opositor al Gobierno de Uribe.

“Lo que corresponde al pueblo antioqueño es levantarse contra las mafias que los extorsionan y liberarse. El camino de la industrialización y de la agricultura es la senda que puede construir una Antioquia industrializada y culta, sin miedos y con su juventud de hombres y mujeres dispuestas a luchar por la libertad y por Colombia Grande”, concluyó.