La relación entre el presidente Gustavo Petro y su exministro de Educación, Alejandro Gaviria, ha llegado a un nuevo punto de ruptura. El cruce político se produjo en X luego de que el exfuncionario cuestionara duramente la campaña de Iván Cepeda y, a su vez, al partido que representa, el Pacto Histórico, lo que calificó como una “contradicción absoluta”.
Gaviria afirmó que Iván Cepeda propone una “revolución ética”, pero guarda silencio frente a lo que considera “la corrupción más flagrante del gobierno actual”, sugiriendo que esto responde a cálculos electorales. “La postura es deshonesta”, aseguró el exfuncionario.
El exministro también se refirió a su paso por el Gobierno, donde permaneció seis meses, y aseguró que durante ese tiempo evidenció desorden en la Administración. Según dijo, presenció “el caos, la indolencia y la falta de cualquier idea de gobierno”, razón por la cual decidió no guardar silencio. Añadió que su lealtad está con sus principios y no con “un presidente autoritario y enloquecido”.
La respuesta del jefe de Estado no se hizo esperar. A través de su cuenta en la red social X, Petro lanzó una acusación contra Gaviria: “Tengo que decirte, Alejandro, que tú eres un exponente de la corrupción más fragante”.
El Mandatario señaló al exministro como responsable de un modelo en el sistema de salud que, según su postura, permitió el desvío de recursos públicos hacia intereses privados. “Ideaste el modelo en donde billones de pesos del erario pasaban al pecunio personal de los dueños privados de las EPS y no te arrepientes de hacerlo”, escribió.
El cruce se produce tras la designación del exalcalde de Medellín Daniel Quintero como superintendente nacional de Salud, aunque el nombramiento aún no se ha formalizado, ha provocado diversas reacciones de diferentes sectores.
A esto se suma el cuestionamiento de diferentes figuras, entre ellas, Gaviria sobre el papel del senador Iván Cepeda, a quien señaló de guardar silencio frente a presuntos casos de corrupción del actual gobierno, en medio de su apuesta política.
Un señalamiento que, hasta ahora, no ha tenido respuesta directa por parte del congresista y que se suma al ambiente de tensión que rodea la discusión sobre la salud.
Cabe mencionar que dicho cargo tiene la responsabilidad de supervisar el funcionamiento de las entidades de salud, así como de vigilar el manejo de los recursos públicos destinados al sector. En ese contexto, la llegada de Quintero se produce en medio de cambios estructurales impulsados por el Gobierno.