En sus primeras declaraciones como ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible del gobierno de Abelardo de la Espriella, Fabio Arjona se refirió a uno de los temas que más ha generado debate en el país durante los últimos años: la implementación del fracking.

El alto funcionario aseguró que, desde su perspectiva, esta técnica podría llevarse a cabo siempre que se garantice un manejo responsable y bajo exigentes condiciones ambientales.

Arjona explicó que, a su juicio, el concepto de “fracking sostenible” no es el más apropiado para referirse a esta actividad, por lo que propuso otra manera de abordarlo.

“Yo creo que la palabra fracking sostenible no es la adecuada; la palabra correcta es fracking responsable”, afirmó el designado ministro de Ambiente.

Asimismo, sostuvo que el papel del Ministerio será asegurar que cualquier proyecto de este tipo cumpla con los más altos estándares técnicos y ambientales, en coordinación con la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (Anla).

Abelardo de la Espriella. | Foto: Foto: Bernardo Peña / El País

“Desde ese punto de vista, no hay ninguna barrera tecnológica insalvable para hacer un fracking responsable, y esa es la tarea que el Ministerio de Ambiente tiene que garantizar conjuntamente con la Anla”, señaló.

El ministro también explicó que la evaluación de este tipo de proyectos estará basada en un esquema de intervención que prioriza evitar los impactos antes que mitigarlos y, como última instancia, compensarlos. “Los temas de infraestructura deben ser evitados primero, mitigados segundo, o compensados tercero”, dijo.

Y aseveró: “El fracking se realizaría, en caso de realizarse, sobre un territorio absolutamente restringido, menos del 0,2 % del territorio nacional. No va a ser en áreas protegidas, no va a ser en parques nacionales”.

Durante sus declaraciones, el funcionario también hizo referencia al panorama energético del país y advirtió sobre las consecuencias que tendría un eventual déficit de gas y energía sobre la economía y la protección ambiental.

El funcionario también advirtió que una crisis energética podría afectar los recursos destinados a la conservación ambiental. | Foto: EPM

“El principal enemigo de la conservación y la sostenibilidad es la pobreza. Si nosotros tenemos que enfrentar esos fenómenos [la crisis energética], vamos a ver reducidos nuestros ingresos, y ese fenómeno de pobreza será uno de los principales responsables del deterioro ambiental”, afirmó.

Finalmente, el ministro reiteró la importancia estratégica de los páramos colombianos y destacó que el país concentra el 60 % de estos ecosistemas a nivel mundial.

“La competitividad de Bogotá es el agua. Tenemos la ventaja de los páramos, por eso la importancia de su biodiversidad y de los servicios ambientales que prestan (...) La naturaleza no requiere de las personas, las personas sí requieren de la naturaleza para sobrevivir”, concluyó Arjona.