Las salidas de Mabel Lara y María Cristina Lesmes de la Alcaldía de Cali y la Gobernación del Valle del Cauca, respectivamente, parecieron confirmar lo que se venía especulando hace meses sobre su posible participación en la contienda electoral del próximo año.

Ambas, obligadas por la ley a renunciar a sus cargos públicos un año antes de los comicios para no incurrir en inhabilidad, desde ya están lidiando con los aciertos y los cuestionamientos a las administraciones que abandonaron.

De confirmarse sus aspiraciones, ¿qué posibilidades reales tiene cada una de quedarse con el primer cargo de la ciudad, en el caso de Lara, o del Departamento, en el de Lesmes?

Las fuentes consultadas por El País coinciden en que, aunque esas posibles candidaturas pueden representar la continuidad de los gobiernos a los que pertenecieron, se debe admitir que cada una tiene sus propios reconocimientos.

El consultor político Rubén Erazo recuerda que Mabel Lara, quien se desempeñó como directora de proyectos estratégicos de la Alcaldía de Cali, tiene una trayectoria política que no fue construida de la mano de Alejandro Eder.

“Ya había sido candidata al Senado, tiene reconocimiento nacional, formación académica en Estados Unidos y experiencia en asuntos públicos. Su paso por la Alcaldía le permitió conocer la ciudad desde el Gobierno, pero también la vinculó a sus resultados”, indica.

Y agrega: “En Cali, Alejandro Eder hizo un esfuerzo importante por recuperar la ciudad, devolverle protagonismo y proyectar una imagen de renovación. Sin embargo, pareciera que esa llama inicial se fue apagando. El terremoto le impuso un desafío extraordinario y su respuesta merece reconocimiento, pero una cosa es administrar una emergencia y otra convertir la gestión en confianza ciudadana sostenida. Ese es precisamente el problema político que heredaría quien pretenda sucederlo”.

Según el analista, de confirmarse su aspiración, Lara “tendrá que representar algunas de las banderas de Eder sin convertirse simplemente en la candidata del alcalde saliente. Tiene atributos personales para construir una candidatura competitiva, pero el reconocimiento no necesariamente se traduce en votos”.

Al respecto, el consultor político Álvaro Benedetti aclara que el continuismo no se define únicamente por el respaldo de un mandatario, sino por la reproducción de sus políticas, los equipos y las alianzas que forme.

La ex gerente de proyectos especiales de Cali, Mabel Lara | Foto: Aymer Álvarez / El País

“En ese sentido, Mabel Lara tendría que explicar de forma precisa a la opinión qué conservaría y qué modificaría de la gestión de Eder, incluso si esto implica plantearse en contra de algunas medidas del alcalde, que, ya sea por impopulares o por no ejecutarse, generen algún tipo de rechazo ciudadano”.

Aunque las fuentes no descartan que la exfuncionaria intente representar la continuidad del actual Gobierno Distrital, también recuerdan que hay otros nombres cercanos al Mandatario que suenan como posibles candidatos para el 2027.

Según ha conocido El País, algunos de ellos serían el exconcejal Milton Castrillón, quien fue asesor de Eder pero quien ahora recorre la ciudad.

No se descarta tampoco a Angélica Mayolo, quien aunque se ha mantenido en las sombras de la actual Administración, es cercana al alcalde Eder y tiene una importante influencia a nivel local, departamental y nacional.

La otra posible candidatura

El caso de María Cristina Lesmes es un poco parecido al de Lara: el asesor político Eduardo Llano comenta que ambas han sido conocidas por ser muy buenas profesionales “que han demostrado sus capacidades como funcionarias y que, ante todo, se representan a sí mismas como mujeres que han roto muchos techos de cristal durante sus carreras”.

Para él, “candidatas como ellas pueden ganar si logran articular una mezcla de votos de opinión y votos de estructura: una buena estrategia sumada a sus capacidades personales las pueden llevar a ganar o a decidir al ganador”.

Erazo indica que Lesmes “representa otro fenómeno”, recuerda que es una médica con una extensa trayectoria en salud pública y que durante trece años asumió responsabilidades en la Secretaría de Salud del Valle del Cauca.

Entre logros de esta exfuncionaria se destaca su gestión durante la pandemia del covid y cuando evitó que se liquidara el Hospital Universitario del Valle.

Además, la silla de gobernadora no es desconocida para ella, ya que durante las ausencias de Dilian Francisca Toro, Lesmes fungía como mandataria encargada.

Execretaria de Salud del Valle, María Cristina Lesmes. | Foto: Gobernación del Valle

“Su eventual candidatura tendría detrás una estructura política mucho más consolidada, la del Partido de la U y el liderazgo de Dilian Francisca Toro. Sin embargo, hay una diferencia enorme entre ser una buena funcionaria y convertirse en una candidata capaz de despertar entusiasmo electoral después de un desgaste natural de la estructura política reinante”, advierte Erazo.

Considera que la exsecretaria de Salud tendría que demostrar que puede trascender su reconocimiento sectorial, conectar con los ciudadanos y construir un liderazgo político propio: “El tiempo da para hacerlo”.

De acuerdo con Benedetti, el caso de María Cristina Lesmes pasa por dos obstáculos: la sombra del dilianismo y la autonomía de la exfuncionaria.

“El debate que yo veo es sobre si el Valle va a continuar bajo la estructura de poder regional que tiene la casa de Dilian y si esto, desde un punto de vista más programático, es conveniente para la exsecretaria, teniendo en cuenta la experiencia institucional que tiene en términos, no de resultados, pero sí de trabajo en el Valle del Cauca”, menciona.

Además, dice el analista, se pondrá a prueba su independencia y sobre ella recaerá la pregunta de si pasaría lo mismo que durante la administración de Clara Luz Roldán, donde se la vio “maniatada por las decisiones de Toro”.

Benedetti observa que “Lesmes tendría que responder frente a los demás candidatos por los resultados mediocres del modelo de gobierno de Dilian Francisca Toro, igual que en el caso de Lara”.

“La cuestión es cómo puede ella demostrar que cuenta con una propuesta departamental integral, más allá de los temas de salud pública y de su especialidad, para ampliarlo y precisar a la opinión cuáles van a ser esos diferenciales que introduciría frente a las administraciones anteriores”, añade.

Sobre eso, el asesor Llano agrega que “pertenecer a una organización política no es un pecado ni mucho menos un delito, pero, al venir de esos grupos de gobierno, cada una inicia su campaña precedida por la imagen, los aciertos y defectos de sus exjefes. En un año que tienen de campaña podrán crear relatos que hablen sobre ellas mismas”.

¿Apoyo de De la Espriella?

La buena relación que han dejado ver el Alcalde de Cali y la Gobernadora del Valle con el presidente Abelardo de la Espriella también ha sembrado la duda sobre si los candidatos de estos mandatarios contarán con el respaldo de la estructura política de ‘Defensores de la Patria’.

Llano responde que el Jefe de Estado le apostaría a tener sus propios candidatos, “pero no se puede descartar que se creen alianzas y acuerdos a lo largo y, sobre todo, al final de la campaña”.

Para Benedetti, ese apoyo no se ve por el momento en ninguno de los casos, porque si bien “hoy existe una cooperación institucional con el alcalde Eder enmarcada en la recuperación de la ciudad por causa del terremoto, no implica que el Presidente respalde su candidatura cercana. Además, difícilmente va a pasar, teniendo en cuenta que Eder no se ubica en la línea ideológica ni programática del actual Mandatario”.

El presidente Abelardo de la Espriella, la gobernadora Dilian Francisca Toro y el alcalde Alejandro Eder. | Foto: El País.

Lo mismo se ve en el caso de María Cristina Lesmes, aunque las fuentes no descartan que, en lo corrido de la contienda por las territoriales, se vean acercamientos entre los aspirantes de cada uno de esos sectores políticos.

“Hoy en día hay acuerdos regionales con los que el Gobierno se ha comprometido, pero esto no constituye un cheque en blanco ni un endoso por parte del Presidente”, insiste Benedetti.

Finalmente, el consultor Erazo concluye que, en ambos casos, el desafío será representar la continuidad sin cargar con todo el desgaste del poder tanto distrital como departamental.

“Mabel tendría que demostrar que tiene un proyecto propio para Cali y Lesmes, que puede gobernar un departamento y no solo administrar exitosamente uno de sus sectores. El nuevo escenario político nacional también introduce una variable adicional: habrá que ver si las fuerzas nacionales respaldan estas continuidades regionales o prefieren construir sus propias alternativas. Falta un año para las elecciones y todavía es temprano para hablar de favoritos”, indica.