Revista Semana publicó una investigación en la que señala que Juliana Guerrero, exasesora del alto gobierno, y su hermana Verónica habrían integrado una presunta red para gestionar contratos públicos a cambio de millonarios pagos.

Según la investigación del medio, las hermanas habrían ofrecido a empresarios la posibilidad de acceder a contratos en entidades como los ministerios de Vivienda e Interior, a cambio de pagos anticipados y de un porcentaje del valor de los proyectos adjudicados.

La publicación asegura que cuenta con testimonios, chats de WhatsApp, audios, comprobantes de consignaciones bancarias y tiquetes aéreos que respaldarían las denuncias.

Comprobantes de pagos bancarios a Juliana y Verónica Guerrero, así como a David Trespalacios. | Foto: SUMINISTRADO A SEMANA API

De acuerdo con Semana, la modalidad consistía en cobrar inicialmente un millón de pesos por una reunión con los interesados. Posteriormente, Juliana Guerrero presuntamente se encargaba de realizar las gestiones ante funcionarios del Gobierno, mientras que Verónica mantenía la comunicación con los empresarios sobre el avance de los procesos.

La revista afirma que los empresarios debían entregar un anticipo cercano a los 200 millones de pesos, además del 10 % del valor de los contratos que eventualmente fueran adjudicados.

La investigación sostiene que entre los proyectos ofrecidos figuraban la construcción de un acueducto en el departamento del Cesar, programas de mejoramiento de vivienda financiados por el Ministerio de Vivienda y la instalación de cámaras de seguridad con recursos del Ministerio del Interior.

Asimismo, Semana asegura que inicialmente los recursos eran consignados a David Trespalacios, un allegado a las hermanas Guerrero, quien presuntamente actuaba como intermediario. Posteriormente, según los chats revelados, las transferencias comenzaron a hacerse directamente a cuentas de las mujeres.

Juliana y Verónica Guerrero. | Foto: SUMINISTRADO A SEMANA API

La publicación también expone conversaciones en las que, presuntamente, las hermanas hacían referencia a reuniones con altos funcionarios del Gobierno y utilizaban la expresión “el jefe de jefes”, que, según los denunciantes citados por el medio, sería una forma de referirse al presidente Gustavo Petro.

Según Semana, tres empresarios aseguraron haber entregado más de 600 millones de pesos sin que los contratos prometidos llegaran a concretarse.

Petro pidió entregar las pruebas a la Fiscalía

Tras conocerse la publicación, el presidente Gustavo Petro respondió a través de su cuenta en X.

Si es verdad, dieron dineros como pendejos, pensando que los ministros o yo mismo actuamos por presiones de mujeres o por codicia. Hasta abelardistas serán si se investiga un poquito más. La revista haría un gran favor entregando esos chats a la Fiscalía”, escribió el mandatario.

“El jefe de jefes se tiró los negocios porque piensa en otras cosas diferentes a la codicia”, añadió el presidente. “El artículo es una buena demostración de barreras funcionando contra la corrupción que la Fiscalía debe investigar. Los empresarios corruptos parece que fueron estafados y el gobierno impidió robar”.