El Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia expresó su inconformismo con el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, tras anunciar durante las últimas horas que a partir de este lunes 1 de junio retirará los aranceles impuestos a los productos colombianos. El anuncio se dio tras un diálogo con el candidato presidencial Abelardo de la Espriella.

La decisión es algo polémica, debido a que sucede a pocas horas de que se abran las urnas para la primera vuelta de las elecciones presidenciales.

“El Gobierno de Colombia considera necesario precisar que, esa decisión debe entenderse como el resultado de las órdenes perentorias de eliminación de esos aranceles y otras medidas de restricción al comercio, impuestas al Ecuador en las correspondientes resoluciones expedidas por la Secretaría General de la CAN”, señaló la Cancillería en un comunicado.

El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, anunció que a partir del 1 de junio su país eliminará los aranceles a los productos colombianos, en el marco de una nueva estrategia de cooperación bilateral. | Foto: montaje El País

A lo anterior, complementó que: “Atribuir una decisión de esta naturaleza, que responde a compromisos internacionales previamente asumidos, a dinámicas o coyunturas de carácter electoral, desdibuja su fundamento jurídico e institucional y puede generar interpretaciones que afectan la confianza de los sectores productivos y el adecuado desarrollo de las relaciones entre los dos Estados”.

A renglón seguido, la cartera advierte que las medidas tomadas por Ecuador son contrarias a los principios y obligaciones establecidos en el ordenamiento jurídico andino, lo que a su juicio afecta el desarrollo del comercio intracomunitario, la seguridad jurídica de los operadores económicos, entre otros.

“El Gobierno de Colombia considera igualmente pertinente señalar que, la decisión adoptada por el Ecuador se produce en un contexto en el que distintos organismos internacionales, entre estos, el Fondo Monetario Internacional, formularon observaciones al Gobierno ecuatoriano sobre los riesgos económicos asociados a la permanencia de medidas restrictivas al comercio”, indicó.

Aunque la Casa de Nariño considera “un paso importante” el restablecimiento de las condiciones previstas en el marco normativo andino, al mismo tiempo advierte preocupación por declaraciones públicas que podrían conducir a interpretaciones de coyunturas relacionadas con el panorama político-electoral.

Asimismo, señaló que las decisiones comerciales que afectan el bienestar de las poblaciones fronterizas y el desempeño de los sectores productivos deben basarse en criterios técnicos, jurídicos e institucionales, con estricto respeto de los compromisos internacionales vigentes.

“La eventual utilización de medidas con impactos económicos y sociales significativos en el marco de campañas o debates electorales puede generar incertidumbre, afectar la confianza entre los agentes económicos y desdibujar el carácter técnico e institucional que debe orientar este tipo de decisiones”.

El Ministerio de Relaciones Exteriores aclaró que la decisión de derogar los aranceles es consecuencia de las “conminatorias órdenes de la CAN” y no una “buena voluntad” por parte del presidente Novoa, al considerar que este quiere entrometerse en el proceso electoral en Colombia.

“Esta intromisión de un mandatario extranjero en el devenir democrático de otro Estado constituye una flagrante conculcación del principio de no intervención en los asuntos internos, una amenaza a la soberanía nacional y un atentado al sistema democrático.

Colombia reafirma que los asuntos comerciales y de integración deben permanecer al margen de consideraciones político-electorales y gestionarse con estricto respeto por la soberanía de los Estados, el principio de no injerencia y el cumplimiento de los compromisos internacionales”, concluyó la Cancillería.