La Procuraduría General de la Nación abrió una investigación disciplinaria contra el gobernador de Boyacá, Carlos Amaya, en medio de denuncias relacionadas con una presunta participación en política durante el actual proceso electoral.

La decisión del Ministerio Público se conoce pocos días después de que surgieran señalamientos públicos en contra del mandatario departamental por supuestas actuaciones orientadas a favorecer una campaña presidencial. La investigación tendrá como objetivo determinar si existieron conductas que vulneraran las normas que exigen neutralidad política a los servidores públicos en ejercicio de sus funciones.

El caso tomó relevancia nacional luego de que el candidato presidencial Abelardo de la Espriella denunció públicamente que Amaya estaría utilizando su posición como gobernador para influir en funcionarios y autoridades locales con fines electorales. Según el aspirante, las presuntas irregularidades incluirían presiones a alcaldes y ofrecimientos relacionados con la gestión administrativa para promover apoyos políticos.

La Procuraduría busca establecer si el gobernador de Boyacá incurrió en conductas que puedan constituir participación en política durante el proceso electoral. | Foto: GUILLERMO TORRES REINA

Tras las acusaciones, Carlos Amaya rechazó los señalamientos y aseguró que sus intervenciones públicas han estado orientadas a promover el respeto, la tranquilidad y el voto libre. El gobernador sostuvo que no participará en controversias electorales y afirmó que su responsabilidad continúa siendo la administración del departamento de Boyacá.

De acuerdo con sus declaraciones, el mandatario ha insistido en que sus mensajes han estado enfocados en evitar la polarización política y en mantener la institucionalidad durante el proceso electoral. Asimismo, ha defendido que su gestión se ha concentrado en el cumplimiento del Plan de Desarrollo y en la atención de las necesidades de las comunidades boyacenses.

“Llamado al voto libre, al respeto, a la no agresión y a la serenidad”, escribió Amaya, quien insistió en que sus actuaciones son “claras y verificables” y negó estar utilizando su cargo para favorecer candidaturas presidenciales.

La investigación disciplinaria se desarrollará con la recopilación de pruebas y testimonios que permitan establecer si existieron actuaciones que puedan constituir una falta disciplinaria. Como ocurre en este tipo de procesos, la apertura de la investigación no implica una determinación de responsabilidad y corresponde a una etapa preliminar para verificar los hechos denunciados.

El caso vuelve a poner en el centro del debate la participación de funcionarios públicos en escenarios electorales y las restricciones legales que existen para garantizar la imparcialidad del Estado durante las campañas políticas.

Carlos Amaya | Foto: Juan Carlos Sierra

La legislación colombiana establece límites a la intervención de gobernadores, alcaldes y demás servidores públicos en actividades proselitistas con el propósito de proteger la transparencia de los procesos democráticos.

El expediente se suma a la discusión política que ha marcado las últimas semanas de la campaña presidencial. La expectativa ahora se centra en las pruebas que serán analizadas por el organismo de control y en las conclusiones que arroje la investigación sobre la conducta del gobernador de Boyacá.