El presidente electo Abelardo De la Espriella designó a Rodrigo Lara como ministro del Interior de su gobierno, que tomará posesión el próximo viernes 7 de agosto. Lara, abogado con una extensa trayectoria académica y política que incluye pasos por el Senado y la Cámara de Representantes, conoce a fondo los engranajes del Legislativo y las complejidades del juego político en el Congreso de la República.
El designado ministro aguarda el inicio del proceso de empalme con el actual titular de la cartera, Armando Benedetti, quien ya anunció su disposición para reunirse con él y facilitar la transición. En ese espacio conocerá el estado en que recibirá una de las carteras más estratégicas del ejecutivo, las encargadas de sostener las relaciones políticas de la entrante administración con los demás sectores.
En entrevista con la revista Semana, Lara reveló las líneas de trabajo que ya le trazó el presidente electo y que comenzará a ejecutar desde el primer día de gobierno. Una de las prioridades más ambiciosas será la creación de una arquitectura institucional específica para combatir la corrupción, un flagelo que, según el designado ministro, ya muestra señales alarmantes incluso antes de que el nuevo gobierno asuma el poder.
“Gobernar a Colombia implica una serie de retos, pero hemos recibido un mandato muy claro. Uno de los elementos más importantes es la lucha contra la corrupción. Estamos muy preocupados por lo que hemos visto en muchas entidades; estamos viendo funcionarios corriendo para adjudicar contratos a última hora. Le hago un llamado a los funcionarios del gobierno saliente para que detengan los contratos de última hora y a la Procuraduría para que vigile esto que está pasando”, alertó Lara, quien es otro más de los afectados por la guerra y la violencia que aún se vive en el país.
La pieza central de esa estrategia anticorrupción será la creación de un bloque de búsqueda adscrito directamente a la Presidencia de la República. “Vamos a crear un bloque de búsqueda anticorrupción conformado por funcionarios del gobierno, fiscales, policía judicial, la Uiaf, la Dirección Nacional de Inteligencia y la Dijín. Esto estará conectado con un cuerpo interno de inspección que hará visitas sorpresivas en todas las entidades nacionales, para que sea el mismo gobierno el que encuentre los casos de corrupción y los remita a la justicia”, explicó el designado ministro.
El mecanismo incluirá además delegados del Ministerio del Interior en cada departamento, encargados de revisar los contratos en ejecución, y sistemas de auditoría pública para cada obra financiada con recursos de la nación. “Vamos a perseguir a los delincuentes de cuello blanco y con fusil. No vamos a gobernar como siempre se ha hecho, nos vamos a tomar esto en serio”, subrayó Lara.
Frente al relacionamiento con el Congreso, el designado ministro anunció un cambio de enfoque que busca recuperar el respeto entre las ramas del poder y transparentar la gestión de recursos. “La relación con el Congreso será sobre la base de un acuerdo sobre lo fundamental y cualquier tipo de negociación se hará sobre la mesa. Cualquier recurso que asigne la nación por intervención de un congresista lo conocerá la nación. Como no habrá nada oculto, todo se podrá vigilar y auditar”, señaló.
Lara fue enfático en que las peticiones de los congresistas serán atendidas siempre que correspondan a gestiones legítimas para sus regiones y que se realicen de manera pública, para que la ciudadanía pueda ejercer un control efectivo mientras se da la ejecución de los proyectos. Asimismo, indicó que la campaña electoral quedó en el pasado y que el gobierno de De la Espriella garantizará condiciones para todos los sectores políticos sin distinción.