La figura del tigre, que se convirtió en el principal símbolo de la campaña presidencial de Abelardo De La Espriella y terminó identificando al hoy presidente electo, tiene un origen anterior a su incursión en la política electoral. Según reveló la revista Semana, el abogado ya utilizaba esa imagen desde 2020, cuando era columnista del diario El Heraldo de Barranquilla.
El tema volvió a tomar fuerza en las últimas horas luego de que el senador Rafael Nieto, del Centro Democrático, asegurara que el primero en hablar de un “tigre” en la política colombiana fue el expresidente Álvaro Uribe Vélez. Sin embargo, la publicación recordó que De La Espriella empleó esa figura hace seis años en una columna titulada ‘El Tigre del Ubérrimo’, publicada el 6 de septiembre de 2020.
De acuerdo con la revista, el texto fue escrito pocos días después de que la Corte Suprema de Justicia ordenara la detención domiciliaria del entonces expresidente Uribe dentro del proceso por presunto soborno a testigos y fraude procesal. Años más tarde, en octubre de 2025, el Tribunal Superior de Bogotá absolvió al exmandatario.
En esa columna, De La Espriella recurrió a un relato de ficción para recrear una supuesta reunión de personajes que representaban el mal y que, según la narrativa del autor, conspiraban contra quien denominó el “Tigre del Ubérrimo”, un personaje inspirado en Álvaro Uribe.
En uno de los apartes del texto, citado por Semana, el abogado describía al “Tigre del Ubérrimo” como “un ser especial e indómito, de convicciones y principios inquebrantables”, al que presentaba como un defensor de los intereses del país y un guerrero dispuesto a enfrentar las amenazas que, según su visión, acechaban a Colombia.
Seis años después, esa misma figura se transformó en el sello de la campaña presidencial de De La Espriella. Durante la contienda, el tigre estuvo presente en la publicidad, las canciones, la imagen gráfica y otros elementos de propaganda, convirtiéndose en el emblema con el que el entonces candidato buscó transmitir fortaleza y liderazgo.
Según recordó el medio, aunque el expresidente Uribe utilizó en algunas ocasiones el término “tigresas” para referirse a mujeres de su movimiento político, fue De La Espriella quien consolidó la figura del tigre como una marca propia dentro del escenario electoral colombiano.
El propio presidente electo explicó durante la campaña que decidió adoptar ese símbolo porque muchas personas lo llamaban “el tigre” y consideraban que representaba la fuerza necesaria para enfrentar los problemas del país.
Con el paso de los meses, la imagen trascendió los actos proselitistas y terminó convirtiéndose en uno de los símbolos más reconocidos de su proyecto político.