“Creo que hemos confundido en el pasado muchos esfuerzos de paz, solamente de diálogos y de hablar por arriba, y se olvida que la paz se tiene que construir en el territorio, con una presencia del Estado que funcione”.

Así analiza Clara López, candidata presidencial por el partido Esperanza Democrática la seguridad, “uno de los principales problemas que tenemos que abordar tanto en las ciudades como en los territorios”.

La actual senadora también asegura que la suya es una izquierda que sabe que “tenemos que tener un lenguaje moderado y buscar acuerdos”.

Clara López Obregón es candidata en nombre del partido Esperanza Democrática. | Foto: Juan Carlos Sierra

¿Por qué decidió lanzarse a la Presidencia de la República?

Por una cosa muy sencilla: creo que el mundo está cambiando muchísimo y hay muchos tipos de izquierda. La mía es una izquierda que no ve enemigos en el capital, que ve que tiene que crecer el país, que tenemos que apoyar los emprendimientos, que tenemos que tener un lenguaje moderado y que tenemos que buscar acuerdos.

Por eso pienso que es importantísima esa voz de un tipo distinto de izquierda y de una mujer con muchísimo kilometraje y experiencia para hablar de todos los temas del país.

María Consuelo del Río es su fórmula a la Vicepresidencia. ¿Por qué la escogió?

Porque es una mujer militante de los Derechos Humanos y particularmente de la igualdad de las mujeres. Creo que uno de los puntos fuertes de nuestra fórmula es que somos dos mujeres con mucha experiencia, mucha capacidad y sabemos lo duro que es la mujer en el territorio.

María Consuelo es la presidenta de Limpal, una organización de mujeres que trabaja en todos los territorios de Colombia con las víctimas, las campesinas, las trabajadoras, con todas esas mujeres que nos han compartido tantos sueños rotos, tantas dificultades para sacar adelante a sus hijos y es por ellas que vamos a hacer esta campaña presidencial, en busca de darle presencia a las mujeres de nuestro país.

¿Hay alguna probabilidad de que usted decline su aspiración antes de la primera vuelta?

No hay posibilidad. Dejen de presionarme con esa tesis, porque yo no veo que les estén diciendo a los otros candidatos que se retiren. Veo un tufillo machista que no voy a aceptar.

¿Qué les responde a quienes dicen que Iván Cepeda es el candidato del presidente Gustavo Petro?

Que esperemos a ver qué dice el Presidente. Yo no se lo he escuchado a él.

¿Cuáles son los problemas que requieren solución con mayor urgencia en Colombia?

Yo creo que uno de los principales problemas que tenemos que abordar es la seguridad, tanto en las ciudades como en los territorios. Necesitamos que haya una presencia real del Estado, de carácter integral: tiene que ir con médicos, con maestras, con carreteras, con todas las soluciones, no solo con la mención de los problemas. Creo que hemos confundido en el pasado muchos esfuerzos de paz, solamente de diálogos y de hablar por arriba, y se olvida que la paz se tiene que construir en el territorio, con una presencia del Estado que funcione.

Entonces, aquí tienen dos mujeres que han mostrado capacidad de acción, de gestión y de gobierno, y eso es lo que necesita Colombia en los territorios: abrirles la mano tendida a todos los que tienen voluntad real de entrar a la sociedad, de dejar atrás la violencia a cambio de oportunidades. Pero, para el que no quiera marchar, solo queda la solución de la Constitución y la ley, y creo que se necesitan mujeres firmes para mostrar la mano del diálogo, pero también la mano fuerte de la ley, porque lo que necesitamos es garantizarles a los ciudadanos y ciudadanas que puedan salir sin miedo a la calle. Eso es fundamental en esta etapa de la vida nacional y ese es uno de los temas centrales de nuestro programa.

Clara López asegura que es la candidata a la Presidencia más experimentada. | Foto: SEMANA

¿Está de acuerdo con quienes dicen que el gobierno Petro se quedó muy corto en la implementación del Acuerdo de Paz?

No se ha avanzado en ninguno de los gobiernos desde el 2016, cuando se firmó el Acuerdo de Paz. Es una crítica que se le ha hecho con cierta razón al expresidente Juan Manuel Santos, desde luego a Duque, que dijo que trató de volverlo trizas. Y este Gobierno ha avanzado en un tema central, que es el de la reforma agraria, pero sí, hay que ser mucho más contundentes.

Y hay un tema que no está funcionando bien ni para Comunes, los antiguos guerrilleros de las Farc, ni para la Fuerza Pública, y es la JEP, que se le olvidó que era un tribunal de cierre y está prolongando los procesos y abriendo subcasos. Hay más de 1300 tutelas de miembros de la Fuerza Pública, más de 248 enfilados como máximos responsables.

Lo que vemos es que, lejos de ser un tribunal de cierre, se está volviendo un tribunal de infinitos. Y a eso hay que ponerle mucho cuidado, porque la guerra de las Farc con el Ejército, con el Estado, se terminó en el 2016, pero con la JEP no estamos teniendo un tribunal de cierre.

¿Está usted de acuerdo entonces con que se debe modificar esa Jurisdicción Especial de Paz?

Pues yo creo que lo que tiene es que volver a lo que dice el Acuerdo de Paz. Creo que lo que está pasando en la JEP es que no están siguiendo a pie juntillas lo que ordena el acuerdo de paz, lo que ordena la ley. Creo que se está yendo más allá de las atribuciones y lo que toca es volver. Por eso que se habló al comienzo, eso era un tribunal de cierre con máximos responsables y no una jurisdicción penal especial para seguir durante las próximas dos o tres generaciones como ha sido la jurisdicción ordinaria en todos los procesos penales. Entonces, sí, yo creo que tiene que volver por sus orígenes y creo que eso es de lo que han perdido cuentas los magistrados de la JEP.

¿Cómo mejorar el actual sistema de salud del país?

Desde cuando fui alcaldesa de Bogotá, en el 2011, teníamos el problema gravísimo de que las EPS no le estaban pagando a los hospitales públicos ni a los prestadores privados de salud. Incluso el Hospital Santa Clara quería cerrarles las puertas a los usuarios de varias EPS porque no estaban pagando sus cuentas. Eso no se ha arreglado, no se ha querido reformar el sistema de salud por parte de unos sectores del Congreso de la República.

Tenemos que fortalecer la atención primaria en salud y en eso está avanzando bastante el Ministerio de Salud, con los equipos que van casa a casa y convertir las EPS en lo que son, gestoras; en lo que deben hacer bien, auditar, pero el manejo de los recursos con conflictos de intereses con prestadores a quienes sí les pagan a tiempo y los otros que esperen 360 días o más son los responsables de que no haya citas ni medicamentos. Hay que tener un pagador único en Adres y muy buena auditoría.

Pero lo que pasa ahora es que le están achacando a la reforma que no se ha hecho los problemas de la salud y tenemos es que sacar adelante las reformas para que se puedan arreglar los problemas de la salud.

¿Por qué los colombianos deben votar por usted?

Porque soy la persona más experimentada, con mejor formación y gran demostración con mi hoja de vida para tomar las riendas de un país de la complejidad de Colombia. Cuando fui alcaldesa de Bogotá recibí en 15 % la ejecución y la entregué con el 95 % seis meses después, habiendo tenido tres meses de Ley de Garantías. Así es que capacidad ejecutora, de recuperar confianza y de transparencia y reconocimiento, todo. A esas personas es a quienes se les debe entregar la obra de gobierno, para que no haya improvisación.

La candidata presidencial Clara López se sumó a ‘Nuestra América Convoy a Cuba’, iniciativa humanitaria en favor de los habitantes de la isla. | Foto: Imagen de la red social de X del perfil de @MafeCarrascal

De los proyectos que echó a andar en la Alcaldía de Bogotá, ¿qué implementaría a nivel nacional en un gobierno suyo?

Rescataría el plan decenal de agua con el mínimo vital como derecho de agua potable para los sectores más necesitados, porque con él defendíamos los páramos, las aguas, y con el mínimo vital, el derecho fundamental a la vida.

De las ejecutorias del gobierno de Gustavo Petro, ¿a qué le daría continuidad y a qué no?

Me gusta mucho la política social: todo el país ya ha entendido que no podemos seguir siendo el país más desigual sobre la tierra, porque además no es buena economía. Necesitamos que la gente tenga capacidad de compra y garantizados los derechos.

Pero sí cambiaría muchísimo la manera cómo se adelanta la política de paz, me parece que hay que dialogar con los grupos ilegales, pero tenemos que poner a la Fuerza Pública por delante.

¿A qué se refiere?

Hay mucha experiencia en todos esos oficiales que han servido a la Patria desde todas las regiones. A ellos hay que escucharlos bastante, y también a las comunidades, a los gremios, a los sindicatos. Tenemos que dialogar mucho más para acertar y creo que no se puede hacer paz si no se hace una gerencia integral en el territorio para llevar el Estado completico, no de a pedacitos y permanentemente, porque si usted no tiene control territorial con salud, educación, carreteras, con todo lo que se requiere para que haya Estado y mercado en el territorio, no vamos a poder avanzar en la paz y en la seguridad, que es, insisto, el tema central en muchos territorios de Colombia.

¿Qué mensaje les envía a los habitantes del suroccidente de cara a las elecciones presidenciales?

Decirles que tienen a mucha gente del Cauca, a mucha gente representativa en esta campaña electoral y pienso que lo que va a estar visible en esta etapa es la necesidad profunda de resolver los problemas estructurales, sociales de todo el suroccidente del país. Es inaudito que todavía no tengamos una carretera de Popayán al mar, ni de Popayán a Nariño, es como si el suroccidente no necesitara comunicación, como si se hubiera quedado coja esa parte de Colombia.

Yo creo, porque mucha de mi familia viene del Cauca, que uno tiene obligaciones con esos territorios para que de verdad avance la infraestructura y la presencia del Estado, que no sea solamente bla bla bla, sino que lleguemos con decisiones y soluciones, porque eso lo está exigiendo el suroccidente, no de ahora, sino desde hace mucho tiempo, y no debemos esperar más.