Este martes se dio a conocer que desde la bancada del Pacto Histórico radicaron una proposición para que la corporación no destine recursos públicos al pago de tiquetes, viáticos, hospedaje y demás gastos relacionados con la asistencia de congresistas al acto de posesión presidencial del próximo 7 de agosto.
La noticia fue revelada por la representante del Pacto Histórico María Fernanda Carrascal, quien aseguró a través de redes sociales que “ellos decidieron que el Congreso se traslade, pues que sean ellos mismos quienes paguen”.
Según el documento, enviado al presidente de la Cámara de Representantes, Nicolás Barguil, y al secretario general, Miguel Ángel Sánchez Vásquez, la asistencia a la ceremonia de posesión no constituiría una decisión política y protocolaria de cada congresista.
“La posesión del Presidente de la República es un acto protocolario que no compromete el trámite legislativo ni exige la presencia física de los honorables representantes como condición para el ejercicio de sus funciones constitucionales”, se lee en el documento.
Además, consideran que el "erario público debe administrarse bajo los principios de austeridad, eficiencia y transparencia que rigen la función pública, y que el traslado, hospedaje y viáticos de los congresistas con destino a un acto protocolario no constituyen un gasto misional de la Corporación”.
Los firmantes de la iniciativa sostienen que resulta inconveniente que la Cámara o la Unidad Administrativa asuman gastos derivados de una decisión individual.
Seguido, señalaron que la “asistencia a la posesión presidencial es una decisión política y protocolaria de cada congresista, y no una obligación institucional que deba financiarse con recursos públicos”.
Ante este panorama, la proposición resalta que el legislativo debe llevar la iniciativa de austeridad en el uso de recursos públicos.
“Corresponde al Congreso de la República dar ejemplo de austeridad en el gasto, más aún tratándose de un evento que no incide en el desarrollo del período legislativo ni en el cumplimiento de las funciones de control político, constituyentes o legislativas de esta Corporación”, añaden.
Por ahora, la iniciativa deberá ser evaluada y, en caso de ser aprobada, impediría que la Cámara de Representantes desembolse recursos para cubrir los gastos de transporte, alojamiento y viáticos de quienes decidan asistir a la ceremonia de posesión, la cual está planificada para realizarse el próximo viernes 7 de agosto.
La ceremonia de investidura se realizaría a las 10:00 a. m. en la Arena USC, en Cali, ante el Congreso de la República. Horas después, a las 2:00 de la tarde, el nuevo jefe de Estado cumpliría con el tradicional reconocimiento de tropas junto a las Fuerzas Militares en el Cantón Militar Pichincha, también en Cali.