El acuerdo alcanzado por Alex Saab con la justicia de Estados Unidos empieza a revelar nuevos detalles sobre el alcance de su cooperación con las autoridades de ese país. El empresario colombiano se declaró culpable de un cargo relacionado con lavado de dinero y aceptó colaborar con el Departamento de Justicia estadounidense, a cambio de que la Fiscalía solicite una reducción de la pena.
Uno de los elementos centrales del pacto es el compromiso de Saab de entregar información y prestar testimonio en procesos judiciales que sean requeridos por el Gobierno de Estados Unidos. También debe proporcionar documentos, registros y otras evidencias que puedan ser útiles para las investigaciones. El acuerdo establece, además, que no podrá ocultar información relevante ni entregar datos falsos para proteger a personas o entidades.
Saab también aceptó entregar 195 millones de dólares, además de propiedades y otros bienes que tengan relación con los delitos reconocidos ante la justicia estadounidense. Según el acuerdo, debe informar sobre los activos vinculados con esas operaciones dentro del plazo establecido por las autoridades.
El caso está relacionado con operaciones realizadas alrededor del programa venezolano de los Comités Locales de Abastecimiento y Producción, conocidos como CLAP. Durante su declaración, Saab reconoció haber participado en un esquema de sobornos y pagos ilegales junto con altos funcionarios del Gobierno venezolano.
Sin embargo, uno de los aspectos que empieza a generar mayor interés en Colombia está relacionado con la posibilidad de que la cooperación de Saab aporte información sobre negocios, intermediarios y funcionarios vinculados con operaciones desarrolladas entre Venezuela y Colombia.
Entre los asuntos mencionados en nuevas revelaciones aparece un diplomático que habría servido como enlace para la entrega de contratos relacionados con Colombia; también se investiga un posible vínculo con negocios petroleros en Venezuela y con la empresa estatal venezolana Monómeros, que tiene operaciones en Colombia. Estos elementos forman parte de información atribuida a fuentes y de líneas de investigación que deberán ser corroboradas por las autoridades.
De acuerdo con la información conocida, también se rastrea la participación de empresarios y otros intermediarios en negocios relacionados con Petróleos de Venezuela (PDVSA). En uno de los episodios mencionados aparece Gregorio Grau, a quien se atribuye la participación en conversaciones sobre oportunidades comerciales en Venezuela y la posibilidad de involucrar a Ecopetrol.
En ese contexto, habría un capítulo específico relacionado con Colombia que busca establecer quiénes participaron en las gestiones y qué alcance tuvieron los contactos entre empresarios, funcionarios e intermediarios.
La información publicada señala que autoridades estadounidenses estarían siguiendo el rastro de esas conexiones, aunque no todos los extremos de esas investigaciones han sido establecidos públicamente.