La candidata vicepresidencial Aída Quilcué respondió a la polémica desatada por unas declaraciones realizadas durante un evento político en Yopal, Casanare, en las que cuestionó a quienes han estudiado en “las mejores universidades del país”. Tras las críticas recibidas desde distintos sectores, la lideresa indígena aclaró que sus palabras no estaban dirigidas a los jóvenes ni a los estudiantes universitarios.
La controversia surgió después de que se difundiera un video de una intervención pública en la que Quilcué afirmó que quienes habían estudiado en las universidades más prestigiosas del país “aprendieron fue a robarse la plata del pueblo”, además de señalar que esas élites habían contribuido a la exclusión, el odio y el racismo. Las declaraciones generaron un amplio debate en redes sociales y provocaron reacciones de dirigentes políticos, académicos y organizaciones vinculadas al sector educativo.
Ante la ola de cuestionamientos, Quilcué utilizó su cuenta de X para explicar el alcance de sus palabras. Allí sostuvo que sus críticas estaban dirigidas a la clase política tradicional que, según afirmó, ha gobernado el país durante más de dos siglos y que, a su juicio, es responsable de buena parte de las problemáticas estructurales de Colombia.
“¿Quién dijo que me refería a los jóvenes?… Los jóvenes tienen que avanzar en el estudio, el acceso a profesionalizarse porque todo esto contribuye a ese desarrollo y a la paz del país”, expresó la candidata vicepresidencial al rechazar las interpretaciones que señalaban que estaba atacando a quienes acceden a la educación superior.
Además, aseguró que históricamente ha respaldado las luchas estudiantiles y los procesos relacionados con el fortalecimiento de la educación pública en el país.
La fórmula de Iván Cepeda insistió en que su discurso ha mantenido la misma línea durante la campaña presidencial y defendió la legitimidad de sus cuestionamientos hacia sectores tradicionales del poder político. Según indicó, sus declaraciones fueron sacadas de contexto y presentadas como una controversia pese a que, afirma, ha expresado esa posición en diferentes escenarios públicos.
Las reacciones no tardaron en llegar. Desde distintos sectores políticos se cuestionó el mensaje de Quilcué por considerar que podía interpretarse como una descalificación generalizada hacia quienes cursan estudios universitarios. Algunos dirigentes señalaron que las declaraciones desconocían el esfuerzo de miles de familias que trabajan para garantizar el acceso de sus hijos a la educación superior.
La controversia también generó pronunciamientos desde organizaciones académicas. Diversos representantes del sector educativo rechazaron las afirmaciones y advirtieron sobre el riesgo de debilitar la confianza en las instituciones de educación superior en medio del debate político nacional.
Pese a las explicaciones ofrecidas por la candidata vicepresidencial, la discusión continúa en redes sociales y en distintos espacios políticos, donde persisten posiciones divididas sobre el alcance y el significado de sus declaraciones.