Ayer, mientras participaba en la monumental y sin antecedentes marcha por el ‘Presoidente’ Álvaro Uribe Vélez, me pregunté que había hecho Gustavo Petro en estos tres años por el Valle del Cauca y por Cali, y la respuesta fue: NADA.

Un Ministerio de Hacienda que no lo dejó el tiempo suficiente para impulsar alguna obra por pichurria que fuera.

Una dirección de Planeación Nacional que duró menos de lo que dura un suspiro en la puerta de una escuela.

Una flamante Embajada en el Reino Unido que nos quedó debiendo algún motivo de agradecimiento.

Y en el Legislativo, unos parlamentarios que no tienen nada que mostrar. De resto puro bla bla bla bla y pare de contar.

En cambio, sí recibimos garrote ventiao y amenazas tras amenazas comenzando por nuestra agroindustria de la caña de azúcar.

A ese sector lo ha fustigado miserablemente, acusándolo de depredador y de esclavista y cohonestando con los invasores de las tierras en un vulgar amacice con los indígenas a quienes les prometió el oro y el moro, y al final ni lo uno ni lo otro.

¿Y qué me dicen de Buenaventura y el Pacífico? Muéstrenme alguna obra, alguna acción o al menos un emprendimiento para retribuir los votos que obtuvo y que le dieron la falsa victoria que lo llevó al poder

Ni una escuela, ni el hospital, ni el aeropuerto, ni la profundización del canal de acceso al puerto, ni la terminación de la doble calzada Buga - Buenaventura, ni la carretera Mulalo-Loboguerrero .

¿Y qué tal la farsa esa de la Paz Total? Todo el territorio departamental está amenazado y amedrentado por la narcoguerrilla que ya está en las calles de nuestros municipios.

O sino miren lo que está pasando en Jamundí, en Tuluá y en la misma Buenaventura.

Yo no sé de donde saca recursos la gobernadora para combatir la inseguridad, crear contra viento y marea batallones de alta montaña y construir carreteras, puentes, hospitales y escuelas…

Y en Cali ni se diga. Que la COP16 la hizo Petro: ¡mamola! Se subió al bus por puro oportunismo y conveniencia.

Y al igual que a Dilian a Eder le ha tocado lidiar con la megalomanía presidencial y cogerlo con pinzas para que le dé cualquier ayudita por el amor de Dios.

Y para rematar la cereza del postre -si es que no se le ocurre otra vergajada para jodernos- es el Aeropuerto Bonilla Aragón que en manos de la Aerocivil borrará con el codo lo que se ha escrito con la mano.

Y, como solían decir: ¡Faltan datos de los otros municipios!

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Posdata: Nos unimos o nos hundimos

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Posdata 2: Yo hablo bien de Cali. ¡Hazlo tú también!

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Posdata 3: La humillación a la que esta siendo sometido el ‘Presoidente’ Uribe lo está solidificando más y más, al punto que tiene en sus manos el destino electoral de Colombia.