La filosofía taoísta reconoce que el universo funciona armoniosamente de acuerdo con sus principios.

Cuando el ser humano enfrenta su voluntad contra el mundo, altera la armonía que ya existe.

Asume la idea de que, quien sabe mirar y esperar, resolverá cualquier situación con gran facilidad.

Es muy posible que, al aceptar todo y obrar con calma, apenas te implique esfuerzo.

Esto no significa negligencia o pasividad, solo es sincronización con el flujo natural de la realidad.

Hay que recalcar que nada permanece inmutable, sino todo lo contrario. El mundo es mutante.

De lo que se trata entonces es de no resistirnos a ese transcurrir de la realidad.

Resistir genera una fuerza negativa que siempre nos lleva al sufrimiento. Elige fluir en lugar de pelear.

@gonzalogallog