El conflicto, en cualquiera de sus formas, indica resistencia y ella solo trae sufrimiento.
En un río que fluye velozmente no hay resistencia, fluye rodeando grandes piedras.
El humano lo controla para sus propios propósitos, pero no aprende de él a fluir.
Hay calma si está ausente la resistencia que el pensamiento ha construido.
El sabio guía espiritual Krishnamurti vio la felicidad como un estado en el que se fluye.
El flujo es un estado mental en el cual estás completamente inmerso en una actividad.
Se caracteriza porque se enfoca toda la energía en la tarea y lo haces en calma.
El concepto de flujo fue propuesto por el sicólogo Mihaly Csikszentmihalyi en el año 1975.
Desde entonces se ha desarrollado en muchos campos y ha servido para no hacer resistencia.