Gracias, Dios mío, vibro solo en amor a mí mismo, a ti, que moras en mí, a todos y a la linda creación.

Medito, sintonizo contigo, te expreso mi amor y mi gratitud, y mi ser se calma de forma inmediata.

Señor, amarme es ser muy consciente de mis pensamientos, mis palabras y mis acciones.

Padre, dedico tiempo a meditar y adquirir el compromiso de mantenerme sereno y positivo.

Señor, la potente energía del amor es capaz de frenar toda la negatividad y eliminar obstáculos.

Amarme y amar es increíblemente beneficioso para mi espíritu, mis emociones, mi mente y mi cuerpo.

Tengo bien presente que soy Uno con mi Creador. Con amor lo vivo y lo siento.

La magia del amor eleva mi energía, abre y equilibra los chacras y me da paz y gozo. Así es.