Los que te tallan no son malos, solo están en un proceso diferente de baja evolución, en inconsciencia.

No debes soportar relaciones que anulan y aprisionan, pero tampoco puedes buscar solo lo que te gusta y te da placer.

El amor es exigente como todo arte y, buscando solo lo fácil, no creces ni alcanzas un estado superior.

¿Qué debes aceptar y qué debes rechazar? ¿Qué aprendes de aquellos que te consumen?

Pide a Dios sabiduría, conócete bien, y sabrás cuándo alejarte y cuándo quedarte. No siempre lo que te gusta es lo que necesitas.

La vida tiene un propósito y no estás acá por azar; naciste con una misión y con un plan.

Te dieron muchos talentos y viniste a “reunificar tu yo”, en palabras del siquiatra Jung.

Reunificar tu yo es reconocer las dimensiones de tu vida y armonizarlas: física, mental, emocional y espiritual.