El perdón es agua fresca en medio del desierto, el perdón es la llave maestra para entrar al reino de la paz.
Para perdonar necesito estar contigo Dios, y entender que quién me ofende es tu hijo y mi hermano sin luz y atrapado en el odio y sus vacíos.
Es un espíritu en la inconsciencia y por eso hace daño, es solo un ser aún en kinder espiritual, en desamor y inconsciencia.
Si me perdono, me libero, respiro aire puro y me quito de encima el peso deprimente del odio y las culpas. Lo pienso bien y descubro todo lo que pierdo alimentando rencores y odios enfermizos.
Como bien dijo el Dalai Lama, si no perdono por amor, debería perdonar por egoísmo. Por mi propio bienestar.
Con odio, culpa, rencor o rabia, el pasado me sigue atormentando, me daña el presente y me cierra el porvenir.
Hoy elijo amarme y expluso la rabia contenida, te siento amado Dios y decido ser compasivoy misericordioso.
@gonzalogallog