Amarte es pensar y hablar de manera positiva, es saludar cada día como una nueva oportunidad.
Logra que cada acto de amor y cada gesto de bondad reflejen la presencia de Dios en tu ser.
Cree de verdad que Dios es el amigo que nunca falla y que su misericordia es infinita.
Dios te mira con paciencia, te guía con sabiduría, y con amor te levanta cuando caes.
Dios está siempre ahí en el corazón, pero ¿cuántos lo piensan y lo aman durante el día?
El amor de Dios tiene poder para cicatrizar cualquier herida y sanar cada corazón.
Vive en sintonía con la fuente creadora y comprueba que transforma tinieblas en luz.
Decide afianzar la fe de otros. Sé un testigo del amor divino en todo momento y todo lugar.
@gonzalogallog