El próximo 3 de noviembre las elecciones para el Congreso de los Estados Unidos pueden traer profundas consecuencias no solo para ese país sino para el mundo en general. Unas mayorías republicanas en ambas cámaras han hecho posible mucho de la agenda de la extrema derecha norteamericana. No han sido solo posiciones personalistas de Trump lo que se ha visto en estos dos años, sino que es la puesta en marcha de planteamientos propuestos por entidades como la National Heritage Foundation con el plan de gobierno que preparó para Trump denominado Proyecto 2025. La llegada a la Corte Suprema de jueces mas afines a esas posiciones ha sustentado mucho de lo que esta corriente de pensamiento viene promulgando y que, de triunfar, estaría introduciendo cambios culturales muy profundos que agudizarían la polarización que ya se vive en ese país.

Hay una probabilidad bastante alta de que los demócratas logren la mayoría en la Cámara y una probabilidad más moderada, pero también alta, de que también puedan llegar a controlar el Senado. Las consecuencias de este tipo de cambios son impredecibles pero, sin duda, tendrán repercusiones en el mundo entero.

Estás elecciones no son presidenciales y, tradicionalmente, eso supone una participación electoral más baja. La polarización actual, sin embargo, lleva a que, en este caso, las elecciones serán una especie de referendo sobre el gobierno de Trump. Y, siendo así, estas elecciones pueden llegar a ser mucho mas importantes de lo que han sido, tradicionalmente las elecciones del llamado ‘mid-term’.

Quienes van a elegir a sus representantes van a estar preocupados, en una gran proporción y en muchos de los distritos que pueden oscilar hacia uno u otro partido, no por la guerra cultural, ni por las aspiraciones desmesuradas de Trump sino por cosas mas concretas como el costo de vida, el precio de la gasolina, el monto de los intereses para la compra de vivienda etc. y nada de esto favorece a Trump. En muchas zonas, con gran presencia de inmigrantes latinos, la votación en 2024 le dió la mayoría a él. Hoy, después de los abusos de ICE y del temor en el que viven esas comunidades, muy posiblemente los resultados van a cambiar.

El presidente que ofreció en campaña no participar en guerras no ha hecho otra cosa que apoyar al sector militar e involucrar a su país en todo tipo de conflictos. Con un efecto negativo adicional y es que lejos de solucionarlos ha llegado a situaciones tan insolubles como la que enfrenta con Irán que, en la práctica, a lo que los ha llevado es a una derrota. Después de amenizar con la desaparición de ese país hoy no sólo están sometidos al asedio en sus bases del Medio Oriente sino que es Irán quien controla el tráfico de una muy importante proporción del mercado petrolero mundial.

Estar tomado partido de manera tan definida por Trump y sus posiciones puede llegar a ser muy costoso para Colombia si los resultados electorales son los que están anticipando hoy un gran número de analistas.