Salud, educación, preservación del medio ambiente y lucha contra la droga son temas centrales en los cuales se enfocan líderes hispanos en Estados Unidos, a medida que se acercan las elecciones de noviembre, con una agenda centrada también en reforma migratoria.
Mientras se avecinan las ‘midterm’, se evidencia más el deseo masivo de miles de latinoamericanos en Estados Unidos por la aprobación de una reforma con sentido humano, una nueva ley que permita a los padres indocumentados permanecer con sus hijos nacidos en el territorio de la nación, y a quienes trabajan desde hace años aquí, la posibilidad de una residencia permanente o de una nacionalización basada en antecedentes de buena conducta.
Lo anterior es solo parte de las grandes preocupaciones del inmigrante latino en los Estados Unidos, pues a ello habría que agregarle la ausencia de seguridad social, la explotación laboral y el acceso restringido a los beneficios de la salud pública.
Es por lo anterior que hace más de doce años el Congreso Nacional Latino que sesionó en Los Ángeles, con la presencia del alcalde de esa ciudad, Antonio Villaraigosa, del líder de la asamblea, Fabián Núñez, y del vicegobernador de California, Cruz Bustamante, abogó por un acceso a la salud, sin discriminación, de todos los inmigrantes residentes en los Estados Unidos, documentados o no. Hoy, en la vecindad de noviembre de 2026, los problemas por los que ellos clamaban solución son los mismos.
En aquella reunión participó también la señora Theresa Heinz, esposa del excandidato presidencial John Kerry.
Se calcula que al menos el 85 % de los inmigrantes hispanos en los Estados Unidos no posee seguro de salud, un alto índice que es a la vez preocupante y que limita las opciones de vida y el balance de las familias a largo plazo. En el momento, los hospitales de los Estados Unidos tienen en cuenta el estatus migratorio de un paciente al momento de ingresar en los mismos.
El Congreso Nacional Latino fue el que estableció un grupo de formación educativa para niños, denominado ‘Semillas del pueblo’, en Los Ángeles. Aunque el programa recibió críticas, sus creadores lo defendieron por considerar que es una manera de preparar líderes hacia el futuro, una de las mayores preocupaciones de la comunidad hispana.
Los voceros de la comunidad latina consideraron, igualmente, que era urgente invertir más en la educación de la comunidad inmigrante, pues en estados como California y Nueva York, los presupuestos destinados a prisiones superaban los dedicados a escuelas.
Los líderes dejaron saber que una política de prevención, basada en mayores inversiones en la educación, permitiría evitar delitos menores y mayores, con el consecuente beneficio para la moral y la economía de la nación.
Otro de los puntos de importancia tratados en aquella cumbre apuntó a la solución de los problemas que genera la droga en la familia hispana. Por razones de adicción, hoy en los Estados Unidos muchas familias latinas padecen este flagelo, con sus correspondientes consecuencias: cárcel, desequilibrio mental, familias abandonadas, conflictos en los barrios, etcétera.
El Congreso Nacional Latino consideró que implementar unas políticas de tratamiento y prevención reduciría considerablemente el daño que hace la droga, concretamente en la población hispana.
Finalmente, y dentro de las propuestas ya establecidas en años anteriores, se acordó, como una petición al gobierno, la creación del Día César Chávez, una fecha que tendría celebración los 31 de marzo. Como se sabe, Chávez fue fundador del United Farm Workers. Su trabajo sindical fue homenajeado con una estampilla en los correos nacionales, pero en 2026 la entronización de ese día fue retirada de varios estados, pues una investigación aseguró conducta impropia de este inmigrante nacido en Yuma, Arizona, con raíces mexicanas.