La consigna más ‘subversiva’ en este momento en que el espectáculo y las emociones se han tomado la escena política es la invitación a pensar el país. Con esta frase comenzamos la última sesión de La Paz Querida en la Cinemateca del Museo La Tertulia, el pasado 26 de octubre, a la que invitamos al investigador español Diego Azqueta, doctor en Economía de la Universidad Complutense de Madrid y profesor de la Universidad del Valle, para que nos hablara acerca de su investigación sobre la relación entre los recursos minerales y la violencia. Con estas charlas queremos contribuir a la formación de opinión ciudadana en la ciudad sobre problemas cruciales de la vida colombiana.

La expresión “maldición de los recursos naturales” quiere decir que países muy ricos en recursos naturales tienen a menudo serios problemas de inestabilidad interna, conocen de manera paradójica ritmos de crecimiento más lentos de lo normal, sufren de altas tasas de violencia, delincuencia e, incluso, pasan por guerras civiles. Los ingresos provenientes de estas fuentes producen la llamada “enfermedad holandesa”: exceso de divisas que terminan por afectar las grandes variables macroeconómicas y se convierten en caldo de cultivo de la corrupción.

El caso de Colombia sería paradigmático de esta situación: existe un gran contraste entre una gran riqueza de recursos naturales, energéticos y minerales, y la presencia simultánea de diversas formas de delincuencia económica, atribuidas por el conferencista a altos índices de desigualdad. Este país se encuentra (para nuestro asombro) entre los tres o cuatro más desiguales del mundo, detrás de Botswana, Namibia (incluso Sudáfrica), con un índice de Gini de 0,53 (en un rango entre 0 y 1). La desigualdad se combate habitualmente con inversiones del Estado, pero el análisis nos muestra que nuestro sistema fiscal no está orientado a corregir los problemas de desigualdad en el país.

La tasa de violencia igualmente se encuentra en este momento en 27 homicidios por cada 100.000 habitantes (por debajo de Haití y Ecuador que presentan los más altos niveles en América Latina) y con un predominio de la violencia rural sobre la urbana. El desigual reparto de la tierra tampoco contribuye a un desarrollo equilibrado de la explotación de los recursos pues, como dice el ponente, hay departamentos en los que es imposible que sea peor.

El conferencista analiza con todo detalle lo que ocurre con los recursos naturales en cuya explotación se combinan prácticas legales e ilegales, empezando por los cultivos de coca, que tienen presencia de grupos armados en el 84 % de los municipios donde se presentan y una rentabilidad del 4,4 % del PIB. Pero también nos describe lo que ocurre con recursos no renovables como el petróleo, el gas y los minerales, tanto convencionales como críticos (oro, cobre, níquel, cobalto), en un momento de la vida del país en que “la apuesta es potenciar todos los yacimientos existentes”, simplificar licencias y trámites e impulsar el fracking, en contravía con numerosos países del mundo y con la salvaguarda de la biodiversidad que se pone en riesgo al explotar un territorio.

En el caso del oro, por ejemplo, el 75 % de la explotación es ilícita. De las 210.000 ha donde existe, 118.000 ha son ilícitas. En Chocó el 88 % de la superficie es ilegal y en Antioquía el 54 %. En el caso de la mina Buriticá, la más grande que hay en Colombia, con una producción de nueve mil toneladas al año, el 60 % de los treinta km de túneles está controlado por el Clan del Golfo, que se apropia de dos toneladas al año. El hecho es que la minería ilegal tiene enormes rendimientos e, incluso, es mucho más expedita que los cultivos de coca, porque sus productos son de libre comercialización.

La apretada sinopsis que aquí ofrecemos de la conferencia del profesor Azqueta es apenas una muestra de la riqueza de su presentación y de los datos que nos suministra. En la página de YouTube de la Universidad del Valle, el lector puede consultar el vídeo de la conferencia completa, dando clic aquí.

Posdata. El próximo lunes 23 de noviembre en el mismo sitio a las 6:00 p.m. tendremos la conferencia de María Emma Wills, profesora adjunta de la Universidad de los Andes, llamada ‘Feminismos, autoritarismos y democracia’. Los esperamos.