Muy atípica, muy extrovertida y muy paciente es la ministra Irene Vélez porque viene recibiendo regaños y censuras por haber ‘enchufao’ a su marido rubio ojiverde y holandés en este gobierno. Ella le consiguió ‘chanfa’ de once millones de pesos mensuales que para sus amigas petristas fue “un acto de amor, una lealtad conyugal de quien ama a su compañero. Bonito gesto de mujer enamorada”.
Para Irene no todo fue regaños, tuvo defensoras porque lo de colocar al marido o a la esposa en la burocracia viene de hace años, aquí se han nombrado yernos, cuñadísimos, primos e hijastros, “familia unida devenga sueldos muy unida”.
Irene Vélez como profesora de Univalle vivió en Cali, en el estudiantado le admiraban las pintas de ropa veraniega que lucía y las candongas exóticas que usaba. Ella ha sido en este gobierno la ‘nena traviesa’ que poco aplauden pero tiene presidente terco y muy amigo. Punto.
De la discutida ministra Irene Vélez paso al excandidato presidencial Óscar Iván Zuluaga que vive una situación personal penosa, él se suicidó políticamente engañando al Consejo Electoral, a María Fernanda Cabal, a Cristian Garcés, Paloma Valencia, al expresidente Álvaro Uribe y a 15 senadores del partido Centro Democrático. Les escondió la verdad sobre el pago millonario a un publicista ¿Cuál fue la genialidad de ese publicista para que cobrara tres millones de dólares a la campaña de Zuluaga? La ignoramos, ni que fuera un Supermán electorero. ¿Esa suma quedó en el bolsillo de quien? Queremos conocerlo. Punto.
Mañana 20 de julio inician tareas 282 parlamentarios con pugnas e insultos al repartirse los honores. Esa ‘histórica sesión’ la viví tres veces como parlamentario elegido por el Movimiento Cívico con los votos del exembajador José Pardo Llada.
Mañana veremos vía televisión en el Capitolio una cursi y ruidosa ‘fiesta democrática’, veremos a mujeres con ropas exóticas y a parlamentarios en calzoncillos verdes y sombreros amarillos y a cinco parlamentarias en ‘show de escándalo’. Empezó la campaña electoral y todo vale, hasta las payasadas. Punto.
Bogotá tiene para alcalde nueve candidatos inscritos, el más capaz, serio y preparado es Jorge Enrique Robledo que ha sido 22 años un excelente senador. Su aliado político es el matemático Sergio Fajardo, hacen regia dupleta. En Bogotá votaron hace 14 meses dos millones y medio de gentes. Votar por Robledo es votar por una trayectoria limpia. Bogotá gana con Robledo y colorín colorao.