Ayer llovió a cántaros en Bogotá en siete barrios. Seis periodistas, tres mujeres y tres varones, nos habíamos citado a almorzar a un restaurante italiano. El aguacero con vientos que azotó a Bogotá nos prolongó el almuerzo por cinco horas, ante eso hicimos futurismo político. Y allí soltamos elogios y censuras al gobierno, al canciller Álvaro Leyva, a la ‘paz total’, a dos personalidades: Alejandro Eder y Roberto Ortiz ‘El Chontico’, un empresario y veterano político.
En la mesa dieron por ganador cinco a uno, voté por Eder siguiendo la encuesta del Centro Nacional de Consultoría que arrojó un resultado de 32 puntos para Eder y 28 para Ortiz. En Bogotá se habla del “gran repunte” de Alejandro Eder, explicable. Si yo votara en Cali, votaría Eder y por la economista y líder femenina Diana Rojas.
El panorama es nítido para el candidato Eder, con miles de profesionales, la amplia clase media caleña, los comerciantes, los empresarios más el inmenso y silencioso voto de opinión. Eder, por su impecable pasado personal, ha ganado apoyos en el sector proletario y el de negritudes. Pardo Llada, gran titulador periodístico, diría: “Cali define por voto-finish”.
Feísimo, campaña electoral con juego sucio en Cali. Señoras y juventudes se quejan de la exagerada propaganda electoral de El Chontico, censuran que Cali está tapizada con miles y miles de sus foto-afiches. Déjenlo, él se quiere, se gusta. Norita Lozano Jaramillo me opinó: “Si ensucia mi pared, lo castigo, le niego mi voto”. Pilas: el lunes a recoger las toneladas de papelería, vallas y el mugre electoral. Punto.
A millones nos tocó escuchar mucha promesa tontarrona en esta campaña. Me compensé, de esa paliza, escuchando al profesor e historiador Juan Esteban Constaín en Blu Radio, su conferencia versión del drama árabe israelita, sígala en pódcast, se titula Calamares en su tinta. ¡Bravo!, nos educa a todos.
“El petrismo perdió en Bogotá, Barranquilla y Medellín. Hay “voto finish” en Cali”, así será la noticia internacional. Punto. Gran sorpresa: lo de “Uribe se acabó” no es cierto, mi amigo Andrés Mejía me comentó que por Colombia resucita con fuerza el Centro Democrático y el uribismo, bajo la batuta del expresidente Álvaro Uribe. Su indiferencia ayuda al despelote nacional.
Votar es divertido, pero si olvida llevar la cédula y la devuelven, hace el oso peludo. A votar y colorín colorao.